La cuarta jornada de LaLiga 2025-26 ofrecía un partido lleno de alicientes: un Sevilla necesitado de puntos tras un arranque irregular recibía a un Elche sorprendente, que llegaba invicto y con confianza en su juego. Nervión se vistió de gala para empujar a los suyos, consciente de que una victoria podía marcar el rumbo inmediato del campeonato. Desde el inicio se respiraba intensidad, con un ritmo alto y presión constante en cada balón dividido.
Sevilla golpea primero
El Sevilla salió con más ambición que en partidos anteriores y encontró premio en el minuto 27. Isaac Romero aprovechó un centro lateral mal despejado por la defensa del Elche y firmó el primer gol de la tarde. Ese tanto dio alas al conjunto local, que se mostró más sólido en defensa y más cómodo en la circulación. Aun así, el Elche no renunció a su propuesta ofensiva y generó ocasiones claras, especialmente a través de Rafa Mir, aunque sin acierto. La primera mitad terminó con ventaja mínima para los hispalenses, pero con la sensación de que el partido seguía muy abierto.
Reacción del Elche y remontada parcial
Tras el descanso, el Elche se volcó sobre el área rival. En el minuto 54 llegó el gol del empate, obra de André Da Silva, que culminó una combinación precisa con un disparo ajustado. Ese tanto cambió la dinámica del partido: los visitantes se crecieron y encontraron espacios ante un Sevilla desconcertado. En el 70’, Rafa Mir silenció el Sánchez-Pizjuán con un lanzamiento de falta impecable que significó la remontada. El ex-sevillista celebró con rabia, poniendo al Elche 1-2 y dejando tocado a su antiguo equipo.
Peque y Alexis al rescate
Cuando parecía que el partido se escapaba, emergieron los nombres propios de la tarde. En el tiempo añadido, Alexis Sánchez, que debutaba oficialmente con el Sevilla, inventó una asistencia mágica de tacón dentro del área. Peque Fernández, con sangre fría, empalmó el balón al fondo de la red y firmó el gol del 2-2 definitivo. El estadio explotó de alegría, consciente de que el empate era un mal menor después de ir por detrás en el marcador. El VAR revisó la jugada y confirmó la legalidad del tanto, lo que aseguró un desenlace de alta tensión.
Un empate que sabe distinto
El Sevilla logró salvar un punto en un partido que parecía perdido, aunque el sabor es agridulce: la fragilidad defensiva sigue siendo un problema evidente. Para el Elche, el empate también deja sentimientos encontrados: la satisfacción de mantener la racha invicta, pero la frustración de haber rozado el triunfo en un estadio difícil. Ambos equipos suman, pero las sensaciones son distintas: el Sevilla respira, el Elche se consolida. Fue un partido vibrante de LaLiga, con cuatro goles, alternativas constantes y un desenlace que quedará en la memoria de los aficionados.
