Batista Mendy ya habla con determinación en su primer día como sevillista. El centrocampista subrayó que su presencia física será un valor añadido: «Sí, mi presencia física puede ayudar mucho al equipo, voy a intentar aportar el máximo para ayudarles». Con esta frase dejó claro que quiere poner su físico al servicio del equipo desde el primer minuto.

Una adaptación acelerada al vestuario

El jugador reconoce que su adaptación ha sido más sencilla de lo esperado gracias a la ayuda de sus compatriotas en el vestuario: «Mi adaptación ha sido muy buena, los jugadores franceses me ayudan mucho con todo lo que no entiendo». La complicidad con otros futbolistas de su país está siendo clave para integrarse de forma rápida y efectiva en el equipo.

El Sevilla, el mayor reto de su carrera

Mendy no esconde la magnitud del paso que supone para él vestir la camiseta del Sevilla. «Es el más grande en el que he estado, cuando me lo dijeron fue increíble», aseguró con una sonrisa. La ilusión por incorporarse al club andaluz confirma que este desafío marca un antes y un después en su trayectoria. Su presencia en Nervión significa un salto cualitativo tanto en su carrera como para el equipo.

Cómo se define como jugador

Preguntado por su estilo, Mendy fue claro: «Me defino como un jugador agresivo, que intenta robar el balón, también soy técnico». Su discurso combina contundencia con capacidad de juego, dos aspectos que pueden potenciar su presencia física en el mediocampo y aportar un perfil distinto dentro del equipo.

Con estas primeras palabras, Mendy mostró compromiso, humildad y confianza. Su adaptación rápida, la ayuda de los compañeros y su convicción de que su físico marcará diferencias generan expectativas positivas en el entorno del Sevilla. Todo apunta a que su presencia en el club no solo será importante hoy, sino también en el futuro del equipo.