Desde el primer minuto, el equipo hispalense impuso su dominio en el juego, arrinconando al Girona en su campo. La ocasión temprana de Álex Moreno fue un aviso: un remate desde fuera del área que Nyland atajó con solvencia. Los de Almeyda tuvieron que hacer un cambio sacando a Ejuke, lesionado, por Juanlu. La presión sevillista se tradujo en un premio en el minuto 30: una jugada eléctrica en la que Rubén Vargas recuperó el balón, realizó un caño a Álex Moreno y asistió a Alfon, quien definió con precisión desde la frontal, anotando el primer gol del partido.

El dominio del Sevilla continuó en la segunda mitad. El Girona tuvo alguna ocasión aislada, pero fue el conjunto visitante quien volvió a golpear. En el minuto 55, otro contragolpe letal finalizó en gol: despeje de Kike Salas, carrera de Isaac Romero y definición certera para sellar la victoria por 0‑2.

El Sevilla no solo logró el marcador, sino que demostró un claro dominio en Montilivi, donde controló el ritmo del partido y anuló cualquier reacción local. El portero Nyland brilló también, con una parada sensacional que evitó el empate del Girona poco antes del segundo tanto sevillista.

Con esta victoria, el Sevilla sale de su mala racha y ofrece una imagen sólida, construida sobre un trabajo colectivo que se apoya en el buen juego por bandas, la transición rápida y la efectividad en los momentos decisivos. En Montilivi, el equipo dejó claro que sabe manejar partidos clave lejos de casa, manteniendo la confianza y la convicción.

El Sevilla se alzó con una victoria clara en Montilivi gracias a los goles de Alfon y Isaac Romero, reafirmando su dominio y capacidad para imponerse como visitante. Una actuación que puede marcar un punto de inflexión para recuperar el rumbo en LaLiga.