El fichaje de Loïc Badé por el Bayer Leverkusen ya es oficial. El club alemán ha cerrado la incorporación del central francés por una cifra cercana a los 33 millones de euros, una operación que combina un pago fijo y un paquete de variables que podrían elevar el coste total. Con este movimiento, el Sevilla logra una de sus mayores ventas recientes y el Leverkusen se asegura un refuerzo de calidad para su defensa.
Badé, de 24 años, había sido una pieza clave en el esquema del Sevilla durante las dos últimas temporadas, mostrando solidez, seguridad y un notable crecimiento en la élite europea. Su traspaso se venía negociando desde hacía semanas, con el Bayer Leverkusen presionando fuerte para convencer tanto al jugador como al club español. Finalmente, la propuesta de 29 millones fijos más hasta 4 millones en variables resultó decisiva.
Para el Sevilla, esta venta supone un alivio financiero importante. El club hispalense había desembolsado unos 12 millones por el francés y ahora obtiene una notable plusvalía que le permitirá reactivar su planificación deportiva. No obstante, la salida de Badé deja un vacío en la zaga que el equipo andaluz deberá cubrir antes del cierre de mercado.
Nueva pieza para Ten Hag
Por su parte, el Bayer Leverkusen celebra la llegada de un defensor joven, experimentado y con margen de progresión. El técnico Eric Ten Hag había solicitado un central de garantías tras la salida de Jonathan Tah, y la directiva cumplió con creces. Badé encaja en el estilo de juego del actual campeón de la Bundesliga, un conjunto que apuesta por la presión alta, la salida limpia desde atrás y la contundencia en las áreas. Su fichaje refuerza además la ambición del club alemán de consolidarse en la Champions League y luchar por títulos en Alemania y en Europa.
El jugador ya ha pasado el reconocimiento médico y firmó un contrato a largo plazo,hasta 2030, convencido de que el Leverkusen es el lugar idóneo para continuar su carrera. La oficialidad del traspaso no solo marca un nuevo capítulo en la trayectoria de Badé, sino que también refleja la capacidad de los alemanes para imponerse en un mercado muy competitivo.
El fichaje de Loïc Badé por el Bayer Leverkusen, por un total de 33 millones entre fijos y variables, se convierte en una de las operaciones más destacadas del verano y confirma la pujanza del club alemán en el mercado europeo.
