Desde el inicio, Alfon fue contundente sobre su llegada: «¿Ofertas de otros? Nunca tuve dudas sobre el Sevilla». Aclara que, a pesar de contar con una cláusula de rescisión de cinco millones en junio y múltiples propuestas, decidió sin dudar que Sevilla era el lugar idóneo «para seguir creciendo». Su ambición: «pelear más arriba» y consolidarse al más alto nivel en el fútbol español.
El extremo destacó su vertiginoso estilo de juego: «un jugador vertical, rápido, amante del uno contra uno… que busca portería para hacer daño». Además, comparte una visión de flexibilidad táctica: aunque ha jugado más en banda izquierda, puede actuar en diferentes sistemas y posiciones según lo que decida Almeyda.
Sobre su adaptación, se mostró entusiasmado: «El grupo es espectacular, me han acogido muy bien desde el primer día». También elogió el estilo dinámico impuesto por Almeyda: «está metiendo mucha intensidad, energía… eso se nota y se agradece».
El ex‑celeste se despidió con gratitud del Celta: «di todo hasta el último día» y les desea lo mejor en el futuro. Asimismo, reconoce valores comunes con Sevilla: «humildad y trabajo diario». A la altura de estos valores se ubica su referente, Jesús Navas, al que describe como «un modelo por su implicación en el día a día».
Por último, mencionó el fuerte calor de Sevilla y cómo está aprovechando la pretemporada para mejorar su físico: «hay 39 grados de más que en Galicia, estamos creciendo en tono físico, que es muy necesario».
El fichaje de Alfon es un claro mensaje: ambición, proyección y versatilidad para un Sevilla que se refuerza con un futbolista comprometido, con ganas de triunfar y adaptarse rápidamente al gran desafío nervionense.
