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El conjunto rojiblanco sacó un valioso empate en su visita a tierras ucranianas merced al tanto de penalti de su delantero Kevin Gameiro. Un resultado final que hizo justicia a lo visto durante los noventa minutos.

Un gran pasito. Eso es lo que ha dado el Sevilla FC esta tarde noche en el Arena Lviv tras cosechar un valiosísimo resultado de 2-2 en la ida de su eliminatoria de semifinales ante el Shakhtar. El cuadro de Unai Emery, merced a un tanto del delantero galo Kevin Gameiro desde los once metros cuando corría la última decena de minutos del choque, consiguió traer de tierras donetsquenses un resultado que bien puede valer una final y que dejó a un lado el mal sabor de boca que dejaran los nervionenses en la primera mitad.

Un primer tiempo, que dislumbró quizás precozmente que sería una bonita noche para los rojiblancos, una nueva noche mágica, adelantándose por medio de Vitolo llegado tan sólo el minuto 6 de encuentro. Y es que ese tanto que firmara el canario al batir bajo las piernas al local Pyatov aprovechando un pase del propio Gameiro, apenas sería un tímido reflejo de lo que el equipo hispalense mostraría sobre el Arena Lviv. Los nervionenses, inmersos hasta llegar el período de descanso en una profunda crisis de identidad propia, o al menos esa identidad que los caracteriza de la mano de Emery llegadas las fases finales de esta competición ya fetiche para los sevillistas, vieron como el conjunto local conseguía darle la vuelta al tanteador tras los tantos de Marlos y Stepanenko antes del citado descanso. Dos tantos, que pedían pues a gritos que dicho período llegase para los de Emery, y que los nervionenses volvieran física y, sobretodo, mentalmente al verde ucraniano.

Tras éste, el esquema del envite cambiaría radicalmente como se preveía. Nuevamente el técnico guipuzcuano tocaría la tecla adecuada, y el cuadro visitante, merced a un enorme trabajo de presión realizado a todo campo, un exuberante despliegue físico, se sobrepondría a la adversidad momentánea de la primera parte y conseguiría igualar el marcador. Primero, y de forma invalidada, por medio de un remate de Kevin Gameiro que no subiría finalmente a éste; y más tarde y ahora sí, desde los once metros, cuando el propio punta galo aprovechase el penalti cometido por Ferreyra sobre Vitolo. Un potente chut que entrara por el centro de la portería local, y que llevara la euforia desde Donetsk hasta Sevilla, pasando por Basilea.

Y no es para menos. La eliminatoria se decidirá en Nervión, donde los sueños se cumplen. Donde una vez más, el sevillismo arropará a los suyos para estar presente por segunda temporada consecutiva en la final de la Europa League.

Shakhtar Donestk (2): Pyatov, Srna, Kucher, Rakitskiy, Ismaily, Stepanenko, Marlos (Bernard, minuto 90), Kovalenko, Taison (Wellington, minute 90), Malyshev y Ferreyra (Eduardo, minuto 90).

Sevilla FC(2): Soria; Mariano Ferreira, Rami, Carriço, Escudero; Krychowiak, Nzonzi; Vitolo, Banega, Konoplyanka (Krohn-Dehli, m. 58 (Coke, m. 72)); Gameiro.

0-1, m. 5: Vitolo. 1-1, m. 23: Marlos. 2-1, m. 35: Marlos. 2-2, m. 82: Gameiro, de penalti.

Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó a Escudero, Carriço, Krychowiak, Malyshev y Srna.