Empate intenso, empate trabajado, empate discutido. El Real Betis y el Rayo Vallecano firmaron esta tarde un 1-1 marcado por el VAR, las tarjetas y un tramo final de asedio verdiblanco que acabó con un gol anulado en el minuto 100. La crónica de un empate que tuvo de todo en el Benito Villamarín ante 59.436 espectadores.
El partido arrancó con ritmo y con el Real Betis queriendo asumir la posesión desde el primer instante. En el minuto 2, Cedric Bakambu desperdició una gran ocasión tras hacerse hueco en el área, enviando el balón desviado. Era el primer aviso en una tarde de empate que ya dejaba claro el guión.
El Rayo respondió con intercambios rápidos de pases y un córner en el minuto 4. Fran Pérez buscó la espalda de la defensa poco después, pero el balón se perdió por línea de fondo. El empate todavía no figuraba en el marcador, pero el duelo ya era de ida y vuelta.
El Betis lo intentaba en corto, con saques de esquina jugados en combinación y centros que no encontraban rematador. Pablo Fornals probó fortuna sin precisión y el colegiado, Juan Martínez, comenzó a marcar territorio señalando juego brusco en el minuto 15.
Gol tempranero y reacción visitante
En el 16 llegó el primer estallido de la tarde. Bakambu, atento a un rebote dentro del área, fusiló por la escuadra derecha para poner el 1-0. El Villamarín celebraba un gol que rompía el empate inicial y premiaba la insistencia verdiblanca.
El Rayo trató de reaccionar con un centro potente desde falta lejana que se marchó fuera. Isi Palazón lo intentó desde el córner sin éxito y el Betis continuó moviendo el balón con paciencia, aunque el partido comenzó a endurecerse con tarjetas para Nobel Mendy y Pablo Fornals.
Antony tuvo en el 35 una ocasión clara tras un pase brillante, pero su disparo se fue ligeramente desviado. El Rayo, por su parte, controlaba el tempo con combinaciones cortas. Gerard Gumbau vio la amarilla en el 36 y la tensión crecía en un duelo que se encaminaba al empate.
En el 42 llegó el 1-1. Andrei Ratiu centró al área e Isi Palazón conectó un remate preciso a la esquina inferior izquierda. El empate se instalaba en el marcador antes del descanso, tras una primera parte intensa que aún dejó tiempo para la amarilla a Diego Llorente.
VAR, cambios y tensión creciente
El segundo tiempo comenzó con cambio en el Betis: Cucho Hernández entró por Bakambu. Los de Pellegrini apostaron por el control y la paciencia, mientras el VAR irrumpía por primera vez al revisar un posible penalti a favor verdiblanco. No hubo penalti y el empate seguía intacto.
Abde probó suerte desde lejos sin puntería y el partido entró en una fase de alternativas. La posesión se equilibraba (47:53) y el Rayo esperaba su momento, mientras el Betis movía fichas con la entrada de Rodrigo Riquelme y Nelson Deossa.
Las tarjetas continuaron cayendo: Pacha vio la amarilla en el 63 y el juego se interrumpió por molestias físicas, como la de Aitor Ruibal, que terminó siendo sustituido por Ángel Ortiz. El empate persistía en un choque cada vez más trabado.
Antony se erigía como el más activo, buscando el pase definitivo, mientras Isi Palazón forzaba córners y Natan requería asistencia médica. Los cambios se sucedían en ambos equipos, con Pep Chavarría y Pedro Díaz ingresando en el Rayo.
Un final interminable y un gol anulado
En el 85 se caldearon los ánimos tras una dura entrada de Valentín Gómez, que vio la amarilla. El Rayo reclamó penalti y el árbitro acudió al VAR. Tras la revisión, no señaló nada. El empate seguía mandando en una tarde cargada de polémica.
Se anunciaron 14 minutos de añadido y el tramo final fue un asedio del Betis. Antony obligó a intervenir a Augusto Batalla con un disparo a la esquina inferior izquierda. El empate parecía inamovible, pero el conjunto verdiblanco no dejó de insistir.
Abde tuvo otra opción en el 90+8 tras centro de Ángel Ortiz, aunque el balón fue directo a las manos del guardameta. El Rayo, mientras tanto, trataba de enfriar el duelo con posesiones largas buscando proteger el empate.
Y en el 90+10 llegó la acción que marcó la tarde. Antony se la pasó a Ángel Ortiz, pero el balón había salido previamente. El tanto de Cucho Hernández fue anulado. Del posible 2-1 al empate definitivo. Un empate que deja debate, un empate que deja orgullo y un empate que, en la Cartuja, supo a oportunidad perdida.
