Bajo una ligera lluvia inicial y con el reloj marcando las 16:15, el Betis firmó una victoria de carácter ante el Valencia CF (2-1) en la Cartuja, en un partido cargado de alternativas, tensión y emoción hasta el final, en el que los tres puntos alimentan el sueño europeo y acercan a los verdiblancos a la Champions.

El partido arrancó con dominio territorial del Valencia, que avisó pronto. En el minuto 4, un córner tras un despeje del Betis obligó a la zaga local a emplearse con firmeza. La lluvia aún acompañaba y el ritmo era alto, aunque sin sobresaltos para la portería verdiblanca.

La primera gran ocasión fue para el Betis en el minuto 6. Abde se coló al segundo palo tras un pase filtrado del Chimy Ávila, pero su disparo se marchó rozando el poste. La Cartuja contuvo el aliento ante una jugada que rozó el gol.

Sin tiempo para respirar, el Valencia respondió con peligro. Primero fue Luis Rioja, con un balón suelto dentro del área que despejó Marc Bartra, y después Hugo Duro, cuyo remate de cabeza se perdió por la línea de fondo tras un centro lateral.

El asedio valencianista continuó con dos córners consecutivos y alcanzó su punto álgido en el minuto 11, cuando Aitor derribó a Danjuma dentro del área. Penalti claro, pero Álvaro Valles se hizo gigante: adivinó el lanzamiento de Pepelu y sostuvo al Betis, manteniendo el empate bajo la lluvia de la Cartuja.

El golpe y la reacción del Betis

El partido se rompió en el minuto 20. Un mal despeje dejó un balón muerto en la frontal que Luis Rioja no perdonó, ajustando su disparo al poste para adelantar al Valencia. Silencio momentáneo en la Cartuja, que veía peligrar la victoria.

La reacción del Betis fue inmediata. Apenas cuatro minutos después, Aitor Ruibal fue derribado en el área y el colegiado señaló penalti. El Chimy Ávila asumió la responsabilidad y batió al guardameta para devolver la igualdad al marcador y a la grada.

El empate asentó el choque en un intercambio de transiciones. El Valencia siguió buscando el área verdiblanca, mientras el Betis intentaba imponer algo más de pausa pese a un césped pesado por la lluvia inicial.

Un nuevo córner visitante en el minuto 36 cerró una primera parte intensa pero sin más goles. Tras ello, el descanso llegó con todo por decidir y con la Champions asomando en el horizonte verdiblanco.

Los minutos pasaban, pero no llegaba el gol de momento

La segunda mitad comenzó con un Valencia valiente. En el 49, Danjuma buscó un pase atrás que rechazó la defensa, y en la continuación Rioja obligó a Valles a intervenir de nuevo para sostener al Betis.

El ritmo no decayó. En el minuto 50, Cömert vio la amarilla tras una dura falta sobre Abde, que estaba siendo uno de los más desequilibrantes del Betis en la Cartuja.

Los de Pellegrini empezaron a inclinar el campo. En el 56, Abde cazó un balón botando y remató de primeras, pero su disparo se marchó por el lateral. El Betis insistía, empujado por la grada y por la ambición de la victoria.

El Valencia también tuvo la suya en el 60, con un remate ajustado de Danjuma al segundo palo que atrapó sin problemas Álvaro Valles, de nuevo decisivo para mantener vivo el objetivo de la Champions.

Fornals desata la locura en la Cartuja

El tramo final fue un pulso constante. En el minuto 70, Deossa probó desde fuera del área, pero su disparo se fue alto. El Betis no renunciaba a la victoria, consciente de lo que había en juego.

El Valencia respondió en el 78 con un intento de Ugrinic que se marchó desviado, y en el 80 Abde volvió a intentarlo en un contraataque en solitario que no logró culminar, con la Cartuja empujando.

Cuando el empate parecía definitivo, apareció la fe verdiblanca. En el minuto 88, Deossa se inventó una gran carrera y puso un balón medido al área que Fornals transformó en gol con sangre fría. Estalló la Cartuja, celebrando una victoria que sabe a oro.

El pitido final confirmó el 2-1 y certificó que el Betis, bajo la lluvia y la épica, se coloca a siete puntos de la Champions, reafirmando su candidatura europea con una remontada que define el carácter de este equipo.