Tarde dramática para el Betis en Salónica: los verdiblancos cayeron ante el PAOK (2-0) en un mal partido, en el que generaron poco en ataque, y tendrán que esperar a la próxima semana, en el Estadio de La Cartuja, para certificar el billete a los octavos. Además de la derrota, el encuentro dejó un motivo de preocupación con la lesión de Lo Celso, que apenas duró seis minutos sobre el terreno de juego.
El Betis salió con un once condicionado por las bajas, reservando de inicio a jugadores como Lo Celso y Abde —recién llegado tras la Copa de África—, además de Bartra y Natan, que esperaron su turno en el banquillo. La gran novedad fue Pau López, que regresó a la portería casi tres meses después.
El partido arrancó con un susto para los verdiblancos tras un disparo de Pelkas que detuvo Pau López, aunque la jugada quedó invalidada. El PAOK subía líneas y presionaba arriba, mientras que en ataque el Betis apenas encontraba soluciones, con el Chimy y Pablo García prácticamente desaparecidos. En el minuto 19, precisamente el argentino dejó pasar el balón y el disparo de Fornals fue bloqueado por un defensor rival. A la media hora llegó la ocasión más clara de los de Pellegrini en la primera mitad. Fornals dejó pasar el balón, el Chimy tocó y el remate de Aitor Ruibal lo salvó Tsiftsis.
El líder de la Liga griega seguía generando peligro. Taison le ganó la espalda a Ángel Ortiz y puso un centro que no llegó a rematar Giakoumakis. En la última acción antes del descanso, un disparo mordido de Pablo García tras una falta lateral acabó en las manos del portero.
Tras el paso por vestuarios, el PAOK dio un paso más y comenzó a acumular llegadas, aunque el Betis tuvo dos aproximaciones peligrosas: un remate desviado del Chimy y un zurdazo de Deossa que se marchó fuera. El gol local rondaba el área verdiblanca y llegó en el minuto 66, cuando Giakoumakis puso el balón al segundo palo y Zivkovic remató de cabeza a placer tras perder la marca de Ricardo Rodríguez.
Los problemas se multiplicaron para el conjunto de Pellegrini con la lesión de Lo Celso, que tuvo que abandonar el campo apenas seis minutos después de ingresar al terreno de juego. El Betis no reaccionó al gol encajado y el PAOK buscó sentenciar. Ozdoev marcó, pero el tanto fue anulado por fuera de juego, y Pau López sostuvo a su equipo con dos buenas intervenciones. Sin embargo, en el minuto 83, el canterano Morante cometió penalti al intentar despejar el balón y Giakoumakis, desde los once metros, cerró el partido.
