estadio Betis
El proyecto del nuevo estadio Benito Villamarín. - Real Betis

El futuro Benito Villamarín avanza como un proyecto integral que va más allá del fútbol, pues el acuerdo entre el Real Betis, el Ayuntamiento de Sevilla y la Gerencia de Urbanismo permitirá dotar al entorno de un gran aparcamiento subterráneo, nuevos espacios públicos y un complejo multifuncional que cambiará la imagen histórica del estadio.

El proyecto del nuevo Benito Villamarín contempla la construcción de un aparcamiento subterráneo de tres plantas bajo el estadio y el edificio anexo a la grada de Preferencia. Como compensación por la cesión de la explanada, el Ayuntamiento de Sevilla asumirá la titularidad de la segunda planta, que contará con hasta 185 plazas en rotación y para residentes del barrio de Heliópolis, mejorando así la movilidad de la zona.

El acuerdo entre el Real Betis y el Ayuntamiento de Sevilla se encuentra prácticamente cerrado, a la espera de la aprobación definitiva por parte de la junta directiva verdiblanca. Una vez firmado, el complejo entrará en funcionamiento previsiblemente en 2028, momento en el que la ciudad sumará también un local municipal de mil metros cuadrados y una nueva plaza pública integrada en el conjunto.

Hasta ahora, el aparcamiento subterráneo del estadio estaba destinado únicamente al uso interno del club. Con la nueva infraestructura, la primera planta será gestionada por el Real Betis para su operativa diaria y la llegada de autobuses en días de partido, mientras que la tercera planta quedará también en manos del club, con plazas destinadas al hotel, abonados y usuarios del complejo.

Además del parking, el Ayuntamiento de Sevilla obtendrá la titularidad de una plaza pública de 3.800 metros cuadrados situada junto al nuevo graderío de Preferencia. Diseñada por el arquitecto Rafael de la Hoz, este espacio contará con bancos, zonas de sombra y veladores para los restaurantes del edificio, reforzando la idea de unos espacios públicos abiertos y accesibles.

El proyecto del Benito Villamarín busca eliminar la imagen de recinto cerrado y fomentar la integración con el barrio. Los recorridos amplios y accesibles conectarán el estadio con Heliópolis y los principales ejes urbanos, permitiendo que el entorno tenga vida propia incluso cuando no haya fútbol.

El edificio anexo a la grada de Preferencia será uno de los elementos más representativos del nuevo complejo. En él se ubicará un hotel de alta categoría, oficinas, zonas comerciales y áreas de restauración, consolidando un modelo ya presente en otros grandes estadios europeos y reforzando el carácter multifuncional del Benito Villamarín.

Con la reconstrucción total de la grada de Preferencia, el estadio alcanzará una capacidad de 60.379 espectadores y mejorará sus servicios, accesos y zonas VIP. Todo ello se complementa con una estrategia de movilidad y sostenibilidad que combina aparcamiento subterráneo, eficiencia energética y nuevos espacios públicos, situando al Real Betis y al Ayuntamiento de Sevilla ante una de las mayores operaciones urbanas de la ciudad en los próximos años.