Manuel Pellegrini compareció en rueda de prensa con un discurso sereno y profundo en la previa del encuentro entre el Real Oviedo y el Real Betis, en el que habló también sobre el mercado de fichajes. El entrenador chileno abordó la situación de Isco, habló del momento del plantel y dejó reflexiones cargadas de experiencia sobre el presente y el futuro inmediato del conjunto verdiblanco.
La figura de Isco volvió a marcar parte del relato de Pellegrini. El técnico habló desde la cautela, consciente de que las lesiones no entienden de calendarios. «Es muy difícil saber cómo va», explicó, insistiendo en que la recuperación del capitán depende de sensaciones y evolución diaria.
Pellegrini no quiso generar falsas expectativas. «Una vez pueda pisar y correr, irá sintiendo mayor o menor dolor», señaló, dejando claro que el Betis no forzará plazos con un futbolista clave para el equilibrio del equipo. El mensaje, sin embargo, fue más allá del nombre propio. «Ojalá lo tengamos lo antes posible porque es muy importante para nosotros», dijo, pero siempre desde una visión colectiva que define su gestión del plantel.
El plantel como respuesta y la madurez competitiva
Para Pellegrini, la ausencia de Isco no puede convertirse en excusa. «Hay un plantel y ellos son los encargados de sacar la temporada adelante», afirmó, reforzando la idea de responsabilidad compartida. El objetivo inmediato está claro: cerrar la primera vuelta con más de 30 puntos. «Pasar los 30 puntos es el objetivo que suele marcarse para estar o no en Europa», explicó Pellegrini, consciente de la importancia de esa frontera simbólica.
Tras la derrota ante el Real Madrid, el entrenador también apeló a la autocrítica. «Hay que pasar página y pensar en lo siguiente», afirmó, demostrando que el Betis aprende incluso en los golpes.
El partido ante el Oviedo no admite relajación. Pellegrini fue tajante: «Jugar ante el colista es lo más peligroso», advirtió, recordando que la intensidad será determinante para el Betis. «Si con menos intensidad creemos que lo superaremos, no lo vamos a hacer», insistió, trasladando un mensaje claro al plantel antes de un duelo trampa en La Liga.
A Oviedo sin Bakambu, pero sí con Chimy y Lo Celso atentos al mercado
En cuanto a Bakambu, el técnico fue directo y sin rodeos. «No va a estar citado porque tiene que ponerse al día en la parte física», explicó Pellegrini, priorizando el equilibrio del equipo y la preparación adecuada del delantero. Más reflexiva fue su valoración sobre Chimy Ávila. «Entrena muy bien, es parte del plantel y estoy satisfecho», señaló, destacando su implicación y su aportación, con mayor o menor protagonismo, al trabajo colectivo del Betis, donde además confirmó que viajará a Oviedo.
Manuel Pellegrini fue claro y contundente al referirse a la situación de Giovani Lo Celso, dejando un mensaje de tranquilidad y confianza. El técnico verdiblanco reconoció que «es imposible cerrar la puerta de salida a nadie», al tratarse de una cuestión que no depende del cuerpo técnico, pero quiso despejar cualquier duda sobre su importancia deportiva. «Puedo asegurar al 100% que es uno de los jugadores más importantes del plantel y lo va a seguir siendo», afirmó Pellegrini, subrayando que, desde su punto de vista técnico, Lo Celso es una pieza clave en el Betis y un futbolista fundamental en el desarrollo del equipo.
El elogio a Altimira
Pellegrini también defendió la personalidad del equipo ante rivales superiores. «Eso es lo que refleja la personalidad del equipo», afirmó, restando dramatismo a goleadas puntuales y poniendo el foco en el rendimiento global del Betis. Dentro de ese crecimiento, destacó la figura de Sergi Altimira. «Llegó aquí desde Tercera División y, a través del esfuerzo, trabajo y calidad, ha ido mejorando», recordó, subrayando que hoy es «parte importante del plantel».
Ilusión por la Copa del Rey
El técnico también miró al futuro inmediato con ilusión al hablar de la Copa. «La Copa tiene muchísima importancia, son cinco partidos para llegar a una final», afirmó, consciente de lo que supondría para el Betis competir por un título. Con la Copa como estímulo y La Liga como base, Pellegrini volvió a dejar claro su mensaje: paciencia con Isco, confianza plena en el plantel y ambición intacta para que el Betis siga creciendo sin perder su identidad
