Esta noche, a las 21:00 horas, el Estadio de La Cartuja acoge un encuentro de notable relevancia para las aspiraciones europeas del Real Betis, que recibe a un siempre competitivo RCD Mallorca. La escuadra heliopolitana afronta el partido con la imperiosa necesidad de sumar los tres puntos, dada la creciente densidad competitiva en la lucha por las plazas que dan acceso a competiciones continentales.

El Real Betis de Manuel Pellegrini se mantiene fiel a su filosofía de juego protagonista, basada en la posesión del balón pero siempre orientada a la verticalidad. El técnico chileno articulará a su equipo en un sistema 4-2-3-1, donde la figura del mediapunta será crucial para conectar el centro del campo con el frente de ataque, buscando un fútbol asociativo pero profundo.

Deberán encontrar soluciones creativas ante la sensible baja de Isco, el cerebro del equipo, quien se encuentra en la fase final de su recuperación. La presión es máxima para los locales, que no pueden permitirse un tropiezo. A la ausencia capital de Isco se suman la del delantero Chimy Ávila, apartado por un problema estomacal, y la del lateral Junior Firpo, lesionado en el isquiotibial derecho.

En frente estará el RCD Mallorca, bajo la dirección de Jagoba Arrasate. El técnico vasco ha comenzado a implantar el sello que le caracterizó en su etapa anterior: un equipo de gran intensidad, excelentemente ordenado en el aspecto táctico y muy difícil de batir. Se espera que el Mallorca plantee un bloque medio-bajo, ya sea con una línea de cinco defensores o un 4-4-2 compacto, cediendo la iniciativa al rival para cerrar pasillos interiores.

El conjunto bermellón se siente cómodo sin el balón y basa su peligro en las transiciones rápidas tras recuperación y en su notable estrategia a balón parado. Para este encuentro, Arrasate cuenta con la importante ausencia de su guardameta titular, Leo Román, además de Kumbulla, pero recupera para la delantera al japonés Takuma Asano, un jugador idóneo por su velocidad para el modelo de juego visitante.

La clave del encuentro residirá en la capacidad del Real Betis para generar fútbol y desarticular el entramado defensivo rival sin su principal figura creativa, necesitando paciencia y precisión en la circulación. El Mallorca, por su parte, buscará minimizar los espacios, competir en cada duelo y aprovechar sus oportunidades al contragolpe o en acciones de estrategia para capitalizar la presión del conjunto local.