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Chimy Ávila comunicó en la tarde de ayer al Real Betis que quiere continuar vistiendo la elástica de las trece barras. El rosarino tenía una oferta encima de la mesa para unirse a los Pumas de la UNAM, pero la ha declinado. Los mexicanos habían llegado a un acuerdo con los béticos para que fuera cedido con opción de compra obligatoria según objetivos de fácil cumplimiento, como adelantó Matteo Moretto. Por otra parte, pese a que haya mercados abiertos aún, la decisión del delantero es firme y no saldrá salvo que llegue una oferta que le solucione lo que le resta de carrera, lo cual es muy poco probable.
Ayer, el Betis recibió en sus oficinas una suculenta propuesta de Pumas por Ezequiel «Chimy» Ávila. Los auriazules ofrecían una cesión con una opción de compra que rondaba los 2 millones de euros y se convertía en obligatoria si se cumplían una serie de variables sencillas. En Sevilla no dudaron en dar el «OK» a falta de la decisión del profesional. Las cifras de la operación y el hecho de que se liberaba una ficha importante en el primer equipo convencieron a la entidad heliopolitana. En este contexto, tras unas negociaciones intensas, el contrato ofrecido por Pumas no convenció al jugador, por lo que tumbó el movimiento. Según ha podido confirmar Sevilla Actualidad, el argentino no se moverá de La Palmera mínimo hasta el siguiente mercado de traspasos; lo único que le haría replantearse la situación sería una oferta irrechazable de algún equipo de Oriente Medio, la cual tendría que estudiar con su representante y por ahora, no ha llegado.
El ariete continúa, pues, en el Real Betis, donde se incorporó en la recta final de la ventana de pases invernal de 2024, cuando los verdiblancos llegaron a un acuerdo con el C.A. Osasuna para su fichaje por 4 millones de euros fijos más variables y firmó un contrato hasta 2027. Comenzó su etapa en el club sevillano de manera destacada, con mucha garra y gran participación en el juego, incluso marcando en un partido clave contra el Athletic Club, pero una brusca lesión frenó en seco su adaptación. La pasada temporada dio dos asistencias y anotó cuatro goles en 32 partidos, pero perdió protagonismo con la llegada de otros futbolistas en las posiciones de ataque.
La presente campaña se antoja como un reto para el 9, que ha visto muy mermada su participación, con solo 40 minutos disputados en tres jornadas ligueras, pero su decisión de quedarse responde a las ganas que tiene de tener éxito en el club, más allá de intereses personales. Además, esta situación se supone como un punto a favor para Manuel Pellegrini, que pese a que el mercado siguiera abierto en distintos países, ha dado la plantilla por cerrada en varias ocasiones desde la finalización del período de fichajes español.
