El Real Betis Balompié cumplirá una sanción de cierre parcial de una de sus gradas en el próximo partido de Liga. La medida, dictada por el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se hará efectiva este viernes en el Estadio de La Cartuja durante el encuentro contra el CD Alavés, dejando inhabilitados en total 200 asientos.
Esta sanción es la resolución del procedimiento disciplinario abierto contra la entidad a raíz de los gritos xenófobos y racistas emitidos por dos aficionados. Los hechos ocurrieron el pasado mes de febrero, durante el partido de la jornada 22 disputado en el Estadio Benito Villamarín contra el Athletic Club de Bilbao. La entidad verdiblanca ha informado que los abonados titulares de las localidades afectadas recibirán la comunicación pertinente.
A través de su comunicado, la entidad ha manifestado su postura oficial ante estos deleznables actos: «El Real Betis Balompié reitera su condena a cualquier comportamiento racista o xenófobo que en ningún caso representa a su afición». Una declaración contundente que, sin embargo, no evita que la conducta de solo dos individuos resulte en un castigo que afecta a cientos de socios y daña la imagen de una institución y de su masa social al completo.
