El derribo de la grada de preferencia del Estadio Benito Villamarín es inminente. El Real Betis ha confirmado que la demolición se producirá en agosto y los trabajos previos arrancaron este lunes con el vallado de la explanada exterior, la primera señal física de una remodelación histórica.
Mientras el perímetro está asegurado, los trabajos continúan en el interior del graderío. Según ha informado ABC de Sevilla, los operarios ya desmontan los asientos de los tres anillos de la zona de preferencia y se gestiona la desconexión final de los suministros de luz y gas.
Estas acciones coinciden con la culminación del traslado del club al Estadio de La Cartuja, que será su casa por dos temporadas. Las oficinas y medios oficiales del club ya operan desde allí, con solo la tienda del estadio pendiente de una mudanza que se completará dentro de unos días.
Todo este operativo para el derribo de la grada de preferencia del Estadio Benito Villamarín queda a la espera del último trámite administrativo: la ratificación en el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla, después de que la Gerencia de Urbanismo ya aprobase el proyecto la semana pasada. Como anunció Ángel Haro esa misma semana, el comienzo de las obras está previsto para principios de agosto.
