La espera de un aficionado bético ante el ordenador. - SA

Desde que se ha abierto la opción de comprar las entradas para ver la final de la Conference League en el Villamarín a través de la pantalla gigante (de 360º) que se situará el 28 de mayo en el centro del estadio, los problemas, en forma de cola de espera, no han cesado. El encuentro, que enfrentará al Real Betis y al Chelsea, y que tendrá lugar en Breslavia, podrá verse en el estadio verdiblanco, en comunión futbolera, una opción fabulosa para aquellos que por diversas razones no podrán acudir a Polonia.

Minerva, una aficionada catalana que partirá a Sevilla desde Almería, explica que, a través de una comunidad de aficionados, ha sabido que ya se podían sacar las entradas, y que veinte minutos después el tiempo de espera le marcaba una hora, con 13000 personas aguardando el momento. Con el «ordenador y el móvil al mismo tiempo» y «comiendo», esta bética cuenta que ha estado desde las 13:15 hasta las 17:30 horas para hacerse con la entrada, después del obstinado esfuerzo, es decir, un total de cuatro horas y cuarto; un esfuerzo que incluía disponer de los datos de los tres amigos a los que también les ha sacado la entrada, puesto que así funciona el trámite para gestionar las entradas de cara a la final de la Conference League, que tanta cola de espera ha entrañado: el socio saca al mismo tiempo su entrada y la del resto.

Cuenta Minerva que le ha dolido «mucho la cabeza», hasta tal punto que le ha entrado fiebre, pero que ahora está «muy contenta». Especialmente contenta, puesto que le hubiera gustado ir a Breslavia, pero le era «inviable», y porque esta temporada ha podido acudir poco al estadio, pues vive en Almería. Y, aunque su novio no termine de comprender tal sentimiento, tal estado de nerviosismo ante lo ocurrido, ella explica que no hay que darle más vueltas, que los béticos son así.

Jesús se suma también a esta lista, quien se ha llevado frente al ordenador (en el que la web le ha fallado y ha tenido que reiniciar) y con móvil en mano desde las 13:49 hasta las 19:03 horas, es decir, algo más de cinco horas. Cuando la luz al final del túnel se ha hecho ver, eufórico, ha expresado: «¡Voy al Benito!». Y ha añadido: «Madre mía para conseguir las entradas».

Ana es otra de las luchadoras por hacerse con una entrada. Cinco horas en cola, siendo la número 500, no ha logrado hacerse con la suya hasta las 18:48, cuando lo llevaba intentando desde las 13:45 horas. Entonces, ha exclamado: «¡Acabo de lograrlo». También opina acerca de lo ocurrido que «lo más fácil hubiera sido que los socios activasen su carnet primero, y luego dieran posibilidad de comprar al resto de personas». También se queja de que «no se haya avisado a los socios con antelación por correo o SMS como suelen hacer en otras gestiones». En definitiva, esta aficionada lamenta la «mala gestión del club» acerca de lo ocurrido, que le ha hecho sentir «nervios y frustración».