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Sevilla volverá a llenarse de sabor y tradición con una nueva edición de Caracolia, el festival dedicado a los caracoles, que tendrá lugar del 22 al 24 de mayo en el Paseo de Colón. La cita, ya consolidada como uno de los eventos gastronómicos más esperados de la primavera, reunirá a trece establecimientos que ofrecerán versiones variadas de caracoles, cabrillas y otras tapas clásicas.
Este evento al aire libre está promovido por la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo y la Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia, con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, Makro y Cruzcampo.
Más allá de los caracoles: una propuesta ampliada
Aunque los caracoles y cabrillas son los grandes protagonistas, este año el festival incorpora nuevas especialidades de la cocina popular andaluza. Entre ellas, destacan las papas aliñás, los chicharrones, el gazpacho, el salmorejo, pinchitos y chacinas, ampliando así la experiencia culinaria para todos los gustos.
Álvaro Peregil será el encargado de inaugurar esta edición con un showcooking, donde mostrará los pasos clave para preparar unos caracoles de primera. A ello se sumarán un pregón de apertura, talleres de cocina, un concurso con jurado especializado y actuaciones musicales durante las tres noches del evento.
Información práctica: fechas, horarios y entradas
- Cuándo: del 22 al 24 de mayo de 2025
- Dónde: Paseo de Colón, Sevilla
- Horario: de 20:00 a 00:30 horas
- Entrada: 4 euros (incluye consumición)
Establecimientos participantes
Estos son algunos de los locales que participarán en Caracolia 2025:
- Papas aliñás: La Cruz Tapas Bar
- Caracoles y cabrillas: Casa Baldomero, Casa Diego, Caleta II, El Rancho de Gines, Patrón Cervecería, La Espectacular, Asador Macchu Picchu
- Pinchitos: Timonel
- Chicharrones: Bodeguita El Rey del Chicharrón
- Chacinas: Bruto Tapas y Eventos
- Gazpacho y salmorejo: García Millán
Una tradición con siglos de historia
La pasión sevillana por los caracoles no es nueva. Según recoge Juan Carlos Alonso en su obra La cocina de Sevilla en su salsa, este molusco ya era consumido en tiempos del emperador Trajano, y durante la Edad Media los monjes lo incorporaron a su dieta cuaresmal. Hoy en día, aunque no figuran en los menús convencionales, los caracoles siguen presentes en la mayoría de las cartas de tapas.
Alonso también explica cómo se distinguen por tamaño y procedencia: los blanquillos, las cabrillas —de mayor tamaño y listadas— y los burgaos, originarios de Lebrija. Localidades como Cantillana, Sanlúcar la Mayor, Valencina, Brenes, Dos Hermanas o Pilas también han desarrollado recetas propias que enriquecen este patrimonio gastronómico. Incluso se atribuyen propiedades medicinales al caldo de caracoles: se dice que tomado en vaso puede aliviar los síntomas del catarro.
