Inma Rubiales posando con su última novela «Todos los lugares que mantuvimos en secreto» / Coral Gata
Inma Rubiales posando con su última novela «Todos los lugares que mantuvimos en secreto» / Coral Gata

«La vida, el amor y la muerte son los tres temas universales de los que se lleva escribiendo desde que empezó la literatura». El prejuicio que existe de que los jóvenes no leen, es mentira. En el mundo de la narrativa juvenil, Inma Rubiales ha emergido como una de las voces más frescas y prometedoras de los últimos años. A través del romance, la autora ha logrado cautivar a millones de jóvenes que se ven reflejados en los personajes que salen de su cabeza, y en los sucesos que relata.

Inma Rubiales se mudó a Sevilla desde su Almendralejo natal en 2020 para estudiar la carrera. Un año antes, siendo aún menor de edad, ya había publicado su primera novela en papel después de haber triunfado por todo lo alto en Wattpad. Ahora, sus historias acumulan ya más de 40 millones de lecturas en la plataforma y la extremeña llena las firmas de libros, con las que está recorriendo España y Sudamérica. Se ha sentado con Sevilla Actualidad para contarnos cómo ha llegado hasta este punto y qué le deparará el futuro.

-¿Por qué elegiste Sevilla, tuvo que ver con la carrera o con la ciudad?

-Creo que tuvo que ver un poco con las dos cosas. En primer lugar me vine a Sevilla porque en Extremadura no se podía estudiar Publicidad y Relaciones Públicas y Sevilla era un poco lo que me caía más cerca. Mi madre estudió aquí Psicología y siempre ha estado muy enamorada de Sevilla así que tenía ganas de seguir un poquito sus pasos y ver si era tan bonita como ella decía. Ya casi terminaba la carrera, tengo claro que en el futuro sí que me gustaría quedarme aquí.

-¿Cómo fueron tus primeros años en la ciudad? ¿Te sentiste acogida desde un primer momento?

-Mis primeros años coincidieron con el Covid-19, así que fueron un poco extraño porque no salía mucho de mi casa. En mi tercer año empecé a conocer lugares y a conocer gente y la verdad es que me he enamorado, no solamente de la ciudad, sino también, de lo cercana que es la gente. Por ejemplo, el montarte en el autobús y que de pronto alguien que no conoces se ponga a hablar contigo, me parece que ese tipo de cosas tienen mucho encanto y estoy muy contenta.

-¿Cuándo empezaste a escribir? ¿Qué te llevó a ello?

-Pues empiezo a escribir con 8 añitos. Llevo toda la vida leyendo y escribiendo y mis padres dicen de broma que empecé a leer y a escribir, antes que a hablar. De pequeña estaba obsesionada con las palabras difíciles. Imagínate una niña de 2 años que iba por ahí diciendo, «mamá, esto es espléndido», o «esto me parece apabullante». Era un poco insoportable, tengo que decirlo. Una anécdota muy divertida es que era una chica muy tímida de pequeña y mis padres querían apuntarme a cosas para que yo saliera e hiciera amigos, pero lo que a mí me gustaba era estar en mi casa leyendo. Tenía mi grupito de amigas, pero tampoco era nada del otro mundo. Me apuntaron a karate, a gimnasia rítmica y a un montón de cosas que no funcionaron, y luego me apuntaron al conservatorio, pero a mí no me gustaba nada. Lo que hacía era que, cuando mi madre veía que había entrado y se había ido, salía, me subía a la biblioteca y allí me ponía a leer. Una vez que voy terminando todos los libros de la biblioteca de la zona infantil, empecé a escribir el mío en ese cuaderno de pentagramas que no usaba, porque no entraba al conservatorio. Cuando lo terminé, me acerqué a la mesa de la bibliotecaria, le puse el cuaderno y le dije «perdona, a mí me gustaría que usted pusiera esto aquí para que la gente lo leyera». Ahora, años después, final feliz, mis libros sí que están en la biblioteca.

«Cuando lo terminé, me acerqué a la mesa de la bibliotecaria, le puse el cuaderno y le dije «perdona, a mí me gustaría que usted pusiera esto aquí para que la gente lo leyera»»

INMA rUBIALES

¿Cómo decides compartir tus creaciones en Wattpad?

-Me encantaría decirte que lo hice con intenciones de hacerme conocida o que lo hice como como un plan de negocio, pero para nada. Fue por puro aburrimiento. Yo subía mis novelas antes a un blog para poder mandárselas a mis amigas y a mis padres y de pronto me topé con Wattpad y pensé en subirlas ahí, que era más cómodo. Al principio, mis novelas tenían tres lecturas y eran mías las tres, porque entraba a ver si alguien me había leído y descubría que no. De pronto, eso empezó a subir y cuando me quise dar cuenta tenía un montón de comentarios, había gente que me pedía más capítulos, había gente que me seguía en otras redes, y empezó a volverse mucho más bonito, porque de pronto, algo que a mi me hacía mucha ilusión, resulta que también le hacía ilusión a la gente. Compartir esa pasión con otras personas creo que fue lo que hizo que a partir de ese momento dijera «ya está, este es mi sitio, quiero escribir en Wattpad, pero sobre todo, quiero ser escritora».

-¿Sentiste cierta presión al ver que los números comenzaban a subir?¿Había entonces una responsabilidad extra de tener que seguir escribiendo?

-Siento un poco más de impresión ahora que les pongo cara. Antes, cuando solamente publicaba en Internet eran simplemente números en una pantalla, por así decirlo. Muchas veces no eres consciente de que detrás de cada usuario hay una persona que está dedicando un fragmento de su tiempo a escribirte un comentario, a leer tu libro o lo que sea. Cuando eso se extrapola a las firmas y de pronto ves a todas esas chicas haciendo cola para verte, te das cuenta de la cantidad de gente que son 500 personas. En esos momentos te das cuenta que igual podría llenar un campo de fútbol con la gente que me sigue. Yo intento no pensarlo mucho, pero es gracioso. Una vez vi una publicación que decía, «te siguen 20.000 personas, pues imagínate a 20.000 personas mirándote fijamente en una habitación» y dije ostras, qué fuerte. Pero bueno, es muy bonito. Tengo la suerte de tener un público que es encantador y que me hacen sentir que, aunque no nos conozcamos en persona, somos amigas de toda la vida.

-¿Por qué crees que tus lectores compran tus libros si los tienen gratis en la plataforma?

-Es una cuestión muy interesante, y es que creo que Wattpad ha revolucionado completamente el mercado editorial, porque ocurre algo que no ocurría antes. Antes teníamos la absurda idea de que la gente compraba libros para leerlos, y resulta que la gente compra libros que ya ha leído porque es un objeto de colección. Es algo que el lector quiere tener en la estantería y que, en el caso de mis lectoras, quieren marcar o subrayar. Quieren traerlos a las firmas, llenarlos de dibujos y hacerlo suyo, que pasen a la posteridad y que el día que no estén aquí, la gente que los encuentre sepa a quién perteneció. Esa es la magia de los libros. Siempre he estado muy de acuerdo con todo el tema de marcar, libros de subrayarlos, y que ahora esté de moda, por así decirlo, y mucha más gente lo esté haciendo, me parece súper bonito. Los libros al final forman parte de nosotros y que un libro pase sobre ti sin pena ni gloria, es como quitarle toda la magia.

Firma de libros de Inma Rubiales en Bogotá, Colombia / Cedida
Firma de libros de Inma Rubiales en Bogotá, Colombia / Cedida

-¿Qué sientes al ver estas decoraciones en tus libros?

-Me encanta, y además como ellas (las lectoras) saben que a mí me encanta hacerle fotos a esas cosas, me lo traen a la firma y me abren las página y está todo decorado. También tengo un montón de fotos en el móvil del maquillaje que traen, porque también vienen maquilladas inspiradas en los libros. En eso consiste mi galería, en estas fotos, y en mi perro.

-¿Cómo crees que influye el fenómeno BookTok a día de hoy?

-Creo que han revolucionado un poco el concepto de vender la literatura. Ahora es muy importante ponerlos en valor no solamente a la gente de BookTok, sino también a toda la gente de Instagram que hace reseñas de libros. También me parece que, por fin, es la prueba de que este prejuicio que existe que dice que los jóvenes no leen, es mentira. Sólo hace falta meterse en el hashtag de BookInstaEspaña o BookTokEspaña y encuentras millones de publicaciones de gente que recomienda libros, que suben frases de libros y que habla de lecturas de terror, más filosóficas o de romance. Hay una gran comunidad de gente joven leyendo, que luego vienen a las firmas, y es muy bonito pensar que las redes sociales, que tienen sus más y sus menos, también pueden servir para cosas como difundir la literatura.

-En tus apariciones públicas has dicho que siempre habrá algo de romántica en tus novelas ¿Qué crees que hace que la literatura romántica sea tan poderosa?

-Es un género que siempre ha estado en auge. Es uno de los temas de los que se ha escrito desde el principio de los tiempos. La vida, el amor y la muerte son los tres temas universales de los que se lleva escribiendo desde que empezó la literatura. El romance me gusta mucho, no solamente por el romance en sí, sino porque esas historias también suelen traer consigo una evolución de los personajes muy grande. Me gusta decir que escribo historias de vida. Escribo a la relación romántica que tiene él con ella, pero también te cuento cómo es la vida de él y cómo es la vida de ella de manera independiente. Creo que eso hace que luego la gente se sienta muy identificada, y escribo para eso, para esa niña de 15 años que nunca se ha sentido representada en los libros, porque a lo mejor tiene un cuerpo no normativo y cuando viene a la firma y me dice «Inma, muchas gracias por escribir a este personaje, porque me he dado cuenta de que no hay ningún problema en mí y me merezco que me amen tal y como soy».

«Escribo para eso, para esa niña de 15 años que nunca se ha sentido representada en los libros, porque a lo mejor tiene un cuerpo no normativo»

INMA rUBIALES

-¿Qué es lo que más disfrutas del proceso creativo?

-Cuando escribo soy la persona más intensa del universo. Me encanta llenar mi habitación de post-it con ideas. Voy siempre con cuadernos a todas partes y me vuelvo súper desordenada, porque leo mucho mientras escribo, y voy dejando libros por todo mi piso. Disfrutar, lo disfruto todo. Lo que menos me gusta son los principios, porque lo paso fatal, cuando tienes que enfrentarte a la página en blanco y no tienes nada y tienes que construir un todo. Lo que más disfruto es justo lo que viene después, a partir del capítulo ocho o nueve, cuando ya tienes todos los cimientos y va todo rodado. Hay una metáfora que me gusta mucho utilizar para esto y es una que leí en un libro de Anne Lamott, que se llama Pájara, pájaro, que dice que la inspiración es como un niño que está dentro de tu cabeza y que te va haciendo un dictado, y tú como escritor lo que haces es mover los dedos sobre el teclado y vas escuchando todo lo que dice ese niño. Si tú te paras a intentar darle forma a lo que el niño está diciendo, él va a seguir hablando, y va a llegar un momento en el que tú te has perdido, porque estás demasiado concentrado arreglando lo que ha dicho. Uno tiene que salirse de sí mismo, escuchar al niño, que en mi caso son los personajes, hacer todo el desastre que tenga que hacer y luego ya, una vez que el niño se ha callado, vuelves al principio y empiezas a reescribirlo todo y a ponerlo todo en orden. Esa es un poco mi manera de escribir y lo que más disfruto.

Todos los lugares que mantuvimos en secreto ha tenido una gran acogida entre tus lectores. ¿Cómo surgió la idea para esta novela?

-Hay historias que son como una chispa que de pronto surge y lo tienes todo, y hay otras que son más como un puzzle al que tienes que ir buscando las piezas y fabricando las piezas que te falten. Todos los lugares que mantuvimos en secreto fue de esta segunda. La primera pieza que es la ambientación. Yo tenía claro que quería escribir una novela de una chica que se va lejos y que esa sea como un poco la trama. Empiezo a buscar lugares en donde ambientar ya que quería salir un poco de lo habitual, y de pronto aparece Finlandia. Yo nunca había ido, pero me lo recomendó una amiga. Yo no sabía nada del país. Entré en Google Maps cogí el muñequito, lo solté en un punto aleatorio de Finlandia y cayó en Sarkola, un pueblo de 400 habitantes, muy pequeñito, que reunía todas las características que yo buscaba. Lo segundo que sale, es la lista que hacen ellos de todas las cosas que quieren hacer antes de morir, y luego ya pues poquito a poquito va surgiendo él, va surgiendo ella, y todo este trasfondo del que hemos hablado antes.

-¿Has visitado Sarkola?

-Sarkola como tal no, pero también te digo que tampoco hay mucho que ver, porque allí los pueblos además son muy distintos a los pueblos de aquí. Esa concepción de pueblo con casas junto a casas, allí no existe. Allí, a lo mejor, la siguiente casa está como un kilómetro, entonces es como mucho más espaciado todo. Donde sí que he estado ha sido en Rovaniemi, porque me llevó la editorial. Recuerdo que iba en el avión muerta de miedo. Pensaba que todo lo que había escrito, cuando llegase, no tendría nada que ver, pero fue todo lo contrario. Estaba como una niña pequeña, me sentía dentro de la novela.

Inma Rubiales en su viaje a Rovaniemi, Finlandia / Cedida
Inma Rubiales en su viaje a Rovaniemi, Finlandia / Cedida

-La salud mental es un tema importante en este libro. ¿Crees que la literatura puede ser una buena herramienta para concienciar sobre temas de salud mental?

-Hablo de salud mental por tres motivos, el primero es porque mi madre es psicóloga y eso hace que en mi casa se haya hablado de salud mental sin ningún tipo de prejuicio durante toda la vida. El segundo motivo es que, gracias al universo, tengo un pequeño altavoz con el que puedo mandar buenos mensajes. Creo que toda la cultura siempre deja algo pequeñito en nosotros y quiero que si mis libros dejan ese algo, que sea algo bueno. La tercera es porque escribo novelas contemporáneas y la salud mental está tan presente en nuestro día a día que, no hablar de ella en una novela que sucede en la actualidad, sería un poco como fallar a la realidad. Por todo ese escribo y voy a seguir hablando sobre salud mental, siempre sobre todo con mucho respeto y con mucha información, que es lo fundamental en estos casos.

-Si pudieras elegir una de tus novelas para que saliera a la gran pantalla o alguna plataforma, ¿cuál sería? ¿Tienes a algún actor o actriz en mente que te gustaría que representara a alguno de tus personajes?

-Actores y actrices no lo tengo claro. Tengo algún modelo que usa la gente en las redes sociales, pero yo me imagino a mis personajes tan normales, que me cuesta ponerle la cara de un actor. Como gustar, me gustaría de todas, pero si tuviera que elegir una novela sería El arte de ser nosotros. Creo que también es la que más le gustaría la gente.

«Imagino a mis personajes tan normales, que me cuesta ponerle la cara de un actor»

Inma Rubiales

-¿Te lo han planteado alguna vez?

-Puede ser (ríe).

-¿Crees que Sevilla puede ser un buen escenario para alguna de tus novelas futuras?

-Podría ser fácilmente. Ya me he ido a Finlandia, que es un sitio muy helado, quizá me venga a Sevilla que es como todo lo contrario. No lo sé. También me gusta mucho utilizar los libros para viajar sin moverme de casa, por eso he ambientado tantas novelas fuera, aunque no descarto en un futuro ambientar alguna en Sevilla, en Extremadura o en cualquier sitio de España.

La Feria del Libro de Sevilla es en menos de un mes, ¿crees que las ferias editoriales son un buen lugar de encuentro para que tus lectoras formen comunidad? ¿Crees que son un altavoz para que gente nueva te conozca?

Firma de libros de Inma Rubiales en la Plaza Nueva de Sevilla / Cedida
Firma de libros de Inma Rubiales en la Plaza Nueva de Sevilla / Cedida

-Por supuesto que sí. Le tengo mucho cariño. Este año estaré de nuevo porque, viviendo aquí, no me lo puedo perder. Para mí es como el evento del año en Sevilla. En las ferias se crea un sentimiento de comunidad entre los lectores que me parece precioso. Cuando hago una firma, la gente suele venir con muchas horas de antelación para hacer la cola, que es algo con lo que siempre me quedo como muy sorprendida. Lo más divertido es que mientras que tú estás firmando ellas mismas se montan su fiesta en la cola. Muchas veces, digo a mí no me necesitan. Ellas mismas vienen para estar con ellas mismas. Por ejemplo, siempre digo que traigan algo relacionado con la novela de maquillaje, pues hay chicas que a lo mejor traen una tira de pegatinas con copitos de nieve y las van repartiendo por la cola. Otras a lo mejor me quieren escribir un cuaderno con dedicatorias y lo pasan por la cola para que todas escriban, o se hacen fotos todas juntas. A lo mejor se acercan 12 y crees que son amigas, y luego te dicen se han conocido en la cola, y que han creado un grupo de WhatsApp para seguir leyendo las novelas y para ir a todas las firmas juntas a partir de ahora tal. Ahí te das cuenta de lo bonito que es que la literatura pueda unir almas.

-¿Qué consejo le darías a escritores jóvenes que están empezando su carrera ahora?

-Les diría que escuchen al niño, que es súper importante. Que se dejen del perfeccionismo, que es la antítesis de la creatividad. Y lo segundo es que escriban porque les apasiona. Es verdad que todo el tema de las firmas y los viajes es súper bonito, pero la parte que realmente tiene que apasionarte este trabajo es esa segunda parte, cuando tienes que encerrarte en tu habitación durante seis meses a escribir una novela, sin casi relacionarte con nadie y solamente metida tú con tus personajes y con tus inquietudes y con tus agobios. Esa es la parte que tienen que disfrutar, y si lo disfrutan, pues adelante, todo lo demás llegará.

-¿Qué es lo próximo que podremos ver de Inma Rubiales? ¿Cuál será tu nuevo proyecto?

-Ahora mismo estoy escribiendo y no puedo adelantar mucho. Sólo deciros que en 2025 seguro que nos volvemos a ver.