Una de las candidaturas al cargo de hermano mayor de la Hermandad de los Gitanos ha puesto sobre la mesa una propuesta de hondo significado histórico, social y devocional: el regreso extraordinario de los titulares de la corporación al barrio de Triana con motivo del 275 aniversario fundacional, efeméride que se conmemorará en el año 2028.
El planteamiento parte de Carlos de Paz Moreno, uno de los aspirantes a dirigir la hermandad, y contempla la celebración de cultos extraordinarios en Triana, enclave donde tuvo su origen la hermandad. La iniciativa busca propiciar un reencuentro simbólico con aquellas familias —mayoritariamente gitanas— que formaron parte esencial del sustrato fundacional de la hermandad y que fueron expulsadas del barrio en la década de los años sesenta.
Según el planteamiento trasladado por la candidatura, la propuesta trasciende el ámbito estrictamente litúrgico para adquirir una dimensión social de gran calado. El objetivo sería facilitar el encuentro entre la hermandad y esas familias que, tras los procesos de expulsión y realojo, residen actualmente en zonas como el Polígono Sur, el Polígono Norte y otros enclaves del extrarradio sevillano. No se trataría únicamente de un acontecimiento devocional, sino de un gesto cargado de significado, destinado a subrayar el carácter integrador y popular de la hermandad.
La propuesta sobre el regreso de los titulares de la Hermandad de los Gitanos a Triana, que deberá ser desarrollada y concretada en caso de prosperar la candidatura, se inscribe en el debate interno previo al proceso electoral y abre una reflexión más amplia sobre el papel de las hermandades en la memoria social de la ciudad y en la reconstrucción de los lazos históricos que fueron quebrados durante el pasado siglo.
