Bordado. - Hermandad de la Esperanza de Triana

El gremio del arte sacro sevillano no está solo. Tras las amenazas recibidas a través de mensajes de WhatsApp procedentes de talleres textiles de Pakistán, algunas de las hermandades más representativas de Sevilla han querido mostrar públicamente su respaldo a los artesanos locales. La Esperanza de Triana, la Macarena y la Paz han emitido comunicados en defensa de los diseñadores, bordadores y artistas que mantienen viva esta tradición.

Desde Triana, la corporación sacramental destacó que «con su talento y esfuerzo, hacen posible la grandeza de nuestro patrimonio religioso». En su declaración, la hermandad reafirmó su compromiso con la defensa de la originalidad y rechazó «cualquier forma de plagio que atente contra la creatividad y el trabajo» de los profesionales, recordando además la necesidad de garantizar «unas condiciones laborales dignas y justas» para quienes se dedican a estos oficios.

La Hermandad de la Macarena subrayó en su comunicado que los artesanos son «depositarios de una tradición artesanal ancestral y garantes de la transmisión a las nuevas generaciones de procesos y técnicas aquilatados a través de los siglos». La corporación destacó que su labor tiene no solo un valor artístico y devocional, sino también «identitario y cultural, esencial para la manifestación pública de nuestra fe». Por ello, la hermandad defendió «su contribución al esplendor y grandeza del patrimonio religioso en nuestra tierra» y apoyó «su legítima reivindicación expresada a través del último comunicado de la Asociación Gremial del Arte Sacro de Sevilla».

A estas voces se ha sumado la Hermandad de la Paz, que también ha querido manifestar su solidaridad con los profesionales: «La Hermandad de la Paz muestra su apoyo al gremio del arte sacro, especialmente a los diseñadores, bordadores y artesanos que con su labor engrandecen nuestro patrimonio religioso».

Las muestras de apoyo se producen después de que el presidente del gremio, Francisco Carrera Paquili, denunciara haber recibido mensajes intimidatorios desde Pakistán. El bordador calificó estas prácticas de «mafiosas» y alertó sobre la amenaza que suponen para la pervivencia de la artesanía local.

Con estos comunicados, hermandades señeras de Sevilla han querido enviar un mensaje claro de unidad: la defensa del arte sacro y de quienes lo hacen posible forma parte del compromiso colectivo de la Semana Santa hispalense.