Francisco Carrera, conocido en el mundo cofrade como Paquili y presidente de la Asociación Gremial de Arte Sacro de Sevilla, ha denunciado públicamente haber recibido amenazas desde Pakistán. Según explicó, los mensajes intimidatorios llegaron a través de WhatsApp y proceden de remitentes vinculados a talleres textiles del país asiático.

«Son una mafia», afirmó con rotundidad Paquili, que asegura haber quedado en estado de «shock» tras leer un «larguísimo» mensaje en el que se le acusaba de desprestigiar los bordados procedentes de Pakistán y de cobrar precios excesivos por su trabajo. Paquili interpreta estos contactos como una represalia a las advertencias que viene lanzando en los últimos meses sobre la entrada de encargos foráneos en el mercado cofrade, lo que, a su juicio, supone una amenaza directa para la supervivencia de la artesanía local.

Francisco Carrera aseguró que los mensajes no solo lo señalan a él, sino que otros profesionales del sector también han recibido comunicaciones similares, algunas de ellas a través de redes sociales. «Han conseguido nuestros números de teléfono y los usan para presionarnos», denunció, sugiriendo incluso la existencia de intermediarios en Andalucía que podrían estar facilitando información a los talleres pakistaníes.

Ante esta situación de amenazas al arte sacro de Sevilla desde Pakistán, desde el gremio se han puesto en contacto con asesores legales para estudiar qué medidas adoptar. «No podemos permitir que el miedo o las amenazas decidan el futuro del arte sacro en Sevilla», subrayó Paquili.

La denuncia de Carrera se suma a un debate que ya venía generando controversia en el seno de las hermandades, donde la contratación de trabajos en el extranjero ha levantado recelos por la pérdida de autenticidad y la competencia desleal frente a los talleres sevillanos, herederos de una tradición con siglos de historia.