El hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, ha reclamado respeto hacia la corporación tras el tratamiento que, según ha denunciado, algunos medios de comunicación han dado a la reciente decisión del cabildo extraordinario de restaurar la imagen de la Virgen de la Esperanza. «A mí me duele el dolor de mis hermanos y sé que no quieren ver eso; ya hay bastante dolor causado como para encima añadir un poquito más», afirmó durante un acto celebrado en el hospital Virgen Macarena.
Fernández Cabrero se refirió concretamente a un reportaje emitido por una cadena de televisión nacional, cuya identidad no quiso revelar, y lamentó que mientras se presentan iniciativas como el ‘Jardín de la Esperanza’ —un nuevo espacio lúdico y terapéutico en el centro hospitalario—, se dé más protagonismo a la polémica. “Esto es lo que deberíamos publicitar, pero parece ser que esto no vende”, criticó.
El hermano mayor también denunció públicamente el uso de imágenes de la Virgen “en forma de burla o con otros fines” por parte de ciertas televisiones, contra las que, aseguró, “ya se han tomado medidas”. “No puede ocurrir que nunca pase nada, y en eso estaremos”, advirtió.
Apoyo de los hermanos y restauración inminente
Cuestionado por los medios, Fernández Cabrero agradeció la amplia participación de los hermanos en el cabildo extraordinario, a quienes animó a seguir expresando sus opiniones con libertad. “Es importantísimo que asistan y que lo hagan como el otro día, con capacidad de escucha y compromiso”, expresó.
Sobre la restauración, que será ejecutada por el conservador Pedro Manzano, confirmó que comenzará “lo antes posible” y se prolongará unos tres meses, aunque el plazo podría variar si aparecen nuevas patologías en la talla, según los informes técnicos del IAPH y del CNA.
Fernández Cabrero concluyó afirmando que la intervención cuenta con el respaldo del cabildo y destacó que el proceso actual ha permitido un estudio sin precedentes de la imagen: “El más profundo de la historia, que nos va a permitir acometer la restauración total”. Pese a la polémica, quiso dejar claro que la Virgen «no se ha ido nunca; está aquí, ahora, en el hospital, dando vueltas por las habitaciones”.
