María Santísima de la Esperanza Macarena ha sido repuesta al culto este sábado, 21 de junio, en su basílica tras cinco días retirada para tareas de restauración. La intervención, realizada por el equipo del profesor Arquillo Torres en las dependencias de la propia hermandad, ha incluido retoques en la policromía del rostro y manos, la sustitución de las articulaciones de los brazos y de la tela del candelero, así como la colocación de unas nuevas pestañas de mayor tamaño que las anteriores.
El cambio estético más llamativo ha sido precisamente la modificación de las pestañas, que ahora son más grandes y han sido colocadas más abajo, según han señalado numerosos devotos en redes sociales. Este detalle ha generado un notable debate en la comunidad cofrade, ya que la nueva expresión del rostro de la Virgen resulta visiblemente distinta. Algunos fieles destacan que la imagen luce más clara y limpia, pero otros muestran su desacuerdo con el resultado.
La restauración fue aprobada previamente en cabildo general de hermanos y forma parte de una actuación global que también ha incluido estudios diagnósticos, como TAC y radiografías, a las tres imágenes titulares de la hermandad. La Junta de Gobierno ha defendido la intervención como parte de su compromiso con el mantenimiento del patrimonio, aunque ha evitado ofrecer más detalles por respeto a la sacralidad de las imágenes.
No obstante, esta intervención se suma a una creciente ola de críticas hacia la actual Junta, cuestionada ya durante la pasada Cuaresma por el estilo con el que fue vestida la Virgen. Las voces contrarias han aumentado tras la restauración, con algunos hermanos pidiendo públicamente la dimisión de los responsables, a los que califican como «la peor junta de gobierno» que ha tenido la hermandad.
La Basílica ha cerrado una hora antes de lo previsto presuntamente para retocar de urgencia la imagen, en especial las nuevas pestañas. La hermandad celebrará una misa de acción de gracias este lunes a las 20:00 horas en la basílica, en agradecimiento por la culminación de los trabajos. Mientras tanto, los fieles se reencuentran con la Virgen en su camarín, con opiniones divididas sobre los cambios en su imagen.
