La Asociación de Hosteleros de Sevilla (AHSP) ha expresado su rechazo al balance económico presentado sobre el impacto de la procesión de clausura del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular (Magna) en la ciudad. Según el estudio divulgado, el evento habría generado un impacto de 54 millones de euros, lo que se ha promocionado como un «éxito sin precedentes». Sin embargo, desde el sector hostelero se advierte que dicho informe no refleja la realidad de todos los afectados, dejando fuera a cientos de establecimientos que se vieron obligados a cerrar.
La AHSP denuncia que, aunque algunos sectores se hayan beneficiado del evento, otros sufrieron pérdidas económicas significativas, viéndose privados de operar durante uno de los períodos más rentables del año: el puente de la Inmaculada. En este sentido, los hosteleros critican que no se les haya tenido en cuenta a la hora de elaborar el balance económico y subrayan que la gestión del evento fue deficiente, con restricciones impuestas apenas tres días antes de su inicio.
La asociación señala que la planificación se basó en previsiones irreales, lo que llevó a medidas sin precedentes que afectaron gravemente al sector. Estas limitaciones obligaron a muchos negocios a cancelar pedidos de productos y devolver material ya adquirido, además de impedir la contratación extra de personal en una fecha clave para el sector. Como consecuencia, más de cien establecimientos ubicados en las zonas cercanas al evento se vieron forzados a cerrar, con la consiguiente pérdida de ingresos y empleo.
Los hosteleros concluyen que, aunque celebran cualquier éxito económico para la ciudad, este estudio ha mostrado solo una visión parcial y positiva, sin reflejar el impacto negativo que tuvo para una parte fundamental del tejido económico sevillano. Por ello, la AHSP se desvincula completamente del análisis presentado y reclama un enfoque más equilibrado y realista de los efectos que tuvo la Magna en la economía local.
