Las Semanas Santas de Sevilla son una de las celebraciones más esperadas del año, pero en muchas ocasiones, la lluvia ha marcado su desarrollo, obligando a la suspensión de numerosas procesiones. Este evento trasciende lo religioso para convertirse en un espectáculo cultural y patrimonial de gran importancia, pero las inclemencias del tiempo han dejado imágenes de tristeza entre los cofrades y los fieles. A continuación, repasamos las Semanas Santas más castigadas por la lluvia en las últimas décadas.

Semana Santa de 2024: la lluvia impidió la Madrugá

El año 2024 quedará en la memoria de los sevillanos por ser una de las Semanas Santas más afectadas por las precipitaciones. Especialmente impactante fue la cancelación de la Madrugá, un hecho que solo había ocurrido anteriormente en 2011. Las seis hermandades que procesionan en esta jornada – El Silencio, Gran Poder, La Macarena, El Calvario, Esperanza de Triana y Los Gitanos – tuvieron que suspender sus estaciones de penitencia debido a las intensas lluvias.

El resto de la semana tampoco se libró de la inestabilidad meteorológica, con numerosas hermandades viéndose obligadas a suspender o modificar sus recorridos. Entre las más afectadas estuvieron la Hermandad de San Gonzalo, la Redención y la Hiniesta, que tuvieron que buscar refugio en templos cercanos.

Semana Santa de 2011: la más desastrosa en la historia reciente

Considerada una de las peores en términos meteorológicos, la Semana Santa de 2011 pasó a la historia como una de las más desoladoras para el mundo cofrade. Un total de 33 hermandades no pudieron realizar su estación de penitencia debido a la persistente lluvia que azotó Sevilla durante toda la semana.

Algunas de las hermandades más emblemáticas que no pudieron salir en 2011 fueron:

  • Domingo de Ramos: La Hiniesta y la Cena.
  • Lunes Santo: San Gonzalo, Santa Genoveva y las Penas de San Vicente.
  • Martes Santo: San Esteban y la Candelaria.
  • Miércoles Santo: La Sed y el Baratillo.
  • Jueves Santo: La Exaltación y la Quinta Angustia.
  • Madrugá: Todas las hermandades suspendieron su salida.
  • Viernes Santo: La O y la Soledad de San Buenaventura.

Semana Santa de 2012 y 2013: dos años consecutivos de lluvias

En 2012, la lluvia también afectó a un gran número de hermandades, con un total de 29 cofradías que no pudieron completar sus recorridos. La Hiniesta, la Redención y San Gonzalo fueron algunas de las más perjudicadas, ya que se vieron obligadas a refugiarse en templos cercanos.

El año siguiente, en 2013, la historia se repitió. Fueron 30 las hermandades que sufrieron el azote de la lluvia. De ellas, 22 no pudieron salir y 8 se vieron sorprendidas en medio de su recorrido, obligadas a acelerar su paso o buscar cobijo en iglesias y capillas.

Semana Santa de 1998: inclemencias meteorológicas en toda la semana

Uno de los antecedentes más recordados es el de 1998, cuando las lluvias afectaron a prácticamente toda la semana, con especial impacto en el Jueves Santo, la Madrugá y el Viernes Santo. Durante estos días, muchas hermandades tuvieron que tomar la difícil decisión de no salir, lo que generó un vacío en las calles de Sevilla, una imagen inusual en una ciudad donde la Semana Santa es una de sus principales señas de identidad.

¿Qué se espera para la Semana Santa de 2025?

Aunque aún es pronto para hacer predicciones meteorológicas exactas, los primeros modelos climáticos indican que la Semana Santa de 2025 podría estar marcada por una alta probabilidad de precipitaciones. Según expertos en meteorología, los patrones climáticos observados en los primeros meses del año sugieren que el fenómeno de La Niña podría intensificarse, aumentando la posibilidad de inestabilidad atmosférica en la Península Ibérica. A pesar de ello, los cofrades sevillanos mantienen la esperanza de que la meteorología les sea benévola y permita el desarrollo normal de las estaciones de penitencia.