El pregón del Carnaval de Cádiz 2026, protagonizado por Manu Sánchez, tuvo un desenlace inesperado que desató la ovación de la plaza de San Antonio: una pedida de matrimonio en directo y una boda oficiada sobre el escenario por el alcalde de Cádiz, Bruno García.
Tras más de tres horas de espectáculo, coplas y reivindicación, el humorista nazareno encaró la despedida con una declaración íntima: «No hay nada más grande que enamorarme de Cádiz y hacer el amor contigo». En ese momento desveló que su amor por la ciudad iba de la mano del que siente por su pareja, natural de San Fernando, con la que tiene dos hijos.
«Me enamoré de ti mucho antes de saber si ibas a querer mis besos», confesó emocionado antes de llamar al escenario a Lorena. «Me quedaba un trabajo, Cádiz, lo tenía pendiente, y hoy tenía que hacerlo», avanzó. Acto seguido, le pidió matrimonio ante miles de personas y, sin apenas transición, se celebró una ceremonia civil simbólica con el alcalde de la ciudad gaditana caracterizado de romano, siguiendo el tono mitológico del pregón.
El público, que ya había acompañado al pregonero en sus alegatos a la libertad y la memoria, fue testigo de un final inesperado que fusionó lo personal y lo carnavalesco. Con la bandera andaluza y el pendón morado presidiendo el balcón, el pregón se convirtió en una celebración del amor —a la ciudad y a la pareja— en clave gaditana.
