La Junta de Andalucía ha elevado la fase de emergencia del Plan ante el Riesgo de Inundaciones en Andalucía (PERI) de situación operativa nivel 1 a 2, ante el agravamiento del episodio meteorológico que afecta a buena parte de la comunidad. Así lo ha anunciado este martes el presidente del Ejecutivo autonómico, Juanma Moreno, tras evaluar la evolución de las lluvias y el incremento del riesgo hidrológico.
Este cambio de fase implica la incorporación de medios extraordinarios de otras administraciones al dispositivo ya activado por la Junta, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se encuentra posicionada y preparada para intervenir si fuese necesario. Según ha detallado Moreno, la UME podría actuar en tareas de contención en balsas mineras, afianzamiento de laderas y taludes y en posibles rescates acuáticos, en coordinación con la Guardia Civil y los servicios de emergencia autonómicos.
La activación de la fase 2 se produce en un contexto marcado por la persistencia de las precipitaciones, la saturación del terreno y el aumento progresivo de los caudales en distintos puntos de la red fluvial andaluza, una situación que preocupa especialmente en provincias como Sevilla.
Desde la Junta de Andalucía se insiste en que la medida tiene un carácter preventivo y busca anticiparse a posibles incidencias graves, reforzando la capacidad de respuesta ante escenarios de inundación. Asimismo, se mantiene la recomendación a la ciudadanía de extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios en zonas de riesgo y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.
