Cinco días después del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), que se ha saldado con 45 fallecidos, la investigación oficial señala como causa probable una rotura en el carril derecho por el que circulaba el tren Iryo 6189. El impacto del suceso ha reabierto el debate sobre las condiciones de mantenimiento de la red de alta velocidad y ha dejado en entredicho la gestión de Adif.
Según ha publicado El Mundo, los registros de los trenes que circularon por la misma vía horas antes del accidente captaron movimientos anómalos en el punto exacto del descarrilamiento. Estos datos refuerzan la tesis de que el siniestro se produjo por una rotura de más de 30 centímetros en el carril derecho, una hipótesis que los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) investigan junto a Guardia Civil, Renfe, Adif, Iryo, CAF y Hitachi.
Parte de los últimos coches del Iryo invadieron la vía contraria, por donde pasaba un tren Alvia de Renfe que impactó a 200 km/h, descarrilando también y estrellándose contra un talud. La cifra de fallecidos se ha cerrado oficialmente en 45 personas, en el que ya se considera el peor accidente ferroviario desde la liberalización de la red de alta velocidad.
Las autopsias confirman muertes inmediatas
En declaraciones a Canal Sur, el consejero andaluz de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, aseguró que las autopsias practicadas a los fallecidos han revelado que todas las víctimas murieron “en el acto”, lo que descarta una agonía prolongada tras el accidente.
Cuatro trenes auscultadores inactivos desde 2024
Tras el siniestro, El Español ha destapado que cuatro de los siete trenes auscultadores encargados de detectar microrroturas en la red ferroviaria de alta velocidad llevan inactivos desde 2024. Estos convoyes, que costaron más de 113 millones de euros, se encuentran pendientes de homologación o abandonados en cocheras de Fuencarral, Guadalajara y Burgos. Algunos han sido vandalizados.
Actualmente, solo dos unidades operativas recorren los más de 4.000 kilómetros de vía. Además, la unidad de élite Séneca, con más de 20 años, ha estado inactiva casi seis meses en el último año por averías.
El ministro descarta auditoría, pero los informes alertan de roturas
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró en rueda de prensa que la línea Madrid-Andalucía había sido sometida a varias inspecciones entre octubre y enero, incluida una auscultación geométrica, una inspección visual a pie de vía y una revisión del desvío.
A pesar de ello, el ministro ha descartado llevar a cabo una auditoría de seguridad, tal como exigen los sindicatos. Según reveló El Español, Adif mantiene activas más de 20 alertas por roturas y defectos, varias de ellas en Andalucía. Una de las más preocupantes está ubicada en el cambio de agujas de Almodóvar del Río, a solo 40 kilómetros del punto del accidente. Otras seis roturas no reparadas aparecen en la línea 400, que conecta Alcázar de San Juan con Cádiz, pasando por Córdoba, Sevilla y Jaén.
