Las dos cámaras de seguridad situadas en el apeadero de Adamuz (Córdoba) se han situado en el foco de la investigación del grave accidente ferroviario en el que descarriló un tren de Iryo y, posteriormente, colisionó con un tren Alvia. Se trata de los dos únicos dispositivos existentes en ese punto, cuyas posibles grabaciones han sido solicitadas por la Guardia Civil a Adif.
La petición fue confirmada durante la rueda de prensa conjunta ofrecida este miércoles por el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el director de Tráfico Ferroviario de Adif, Ángel García de la Bandera. Fue este último quien detalló el alcance y las limitaciones del material audiovisual.
«Cuando yo estaba por allí (Adamuz) sé que la Guardia Civil nos solicitó las posibles grabaciones. Lo que no sé determinar es si esas cámaras tenían un registro de grabación, porque son como unas cámaras de seguridad de una vivienda, para protección de una vivienda. No sé si se registraba en algún lado o si saltaban cuando había una incidencia», explicó García de la Bandera.
El responsable de Adif añadió que «no son cámaras de vigilancia, son cámaras de vigilancia de las instalaciones, es decir, que no necesariamente están apuntando a la vía», lo que limita su posible utilidad para captar de forma directa el momento del accidente.
Por su parte, Óscar Puente subrayó que, pese a estas limitaciones, «toda la información o lo que se pueda encontrar estaría a disposición de la Guardia Civil», insistiendo en que cualquier dato disponible será facilitado a los investigadores.
La investigación continúa ahora pendiente de esclarecer si las dos cámaras del apeadero pudieron registrar algún dato relevante que contribuya a esclarecer las causas del siniestro.
