La playa de Matalascañas vive una situación crítica tras los graves daños ocasionados por el temporal marítimo asociado a la borrasca Francis, que ha azotado con especial dureza el litoral atlántico andaluz durante los últimos días. El fuerte oleaje ha provocado una importante regresión de la línea de costa, llegando a destruir tramos del paseo marítimo y poniendo en grave riesgo edificios situados en primera línea de playa de Matalascañas, llegando a convertir la zona en una auténtica catástrofe
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Almonte solicitó de manera urgente la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) por el riesgo estructural detectado en el Edificio Alcotán, cuyos cimientos han quedado expuestos tras el avance del mar. La unidad se desplazó a Matalascañas en la noche del lunes para realizar una inspección técnica de la zona y evaluar posibles medidas de emergencia, después de que informes municipales alertaran de una situación potencialmente catastrófica.
La evolución del temporal ha obligado, además, a reforzar los dispositivos de seguridad. La Policía Local de Almonte ha informado de que se mantiene de forma permanente la vigilancia, señalización y protección de toda la zona afectada del paseo marítimo como medida preventiva ante los graves daños registrados.
Desde este pasado sábado permanece activado el Plan de Emergencia Municipal, en coordinación con el 1-1-2 Emergencias de la Junta de Andalucía, con el objetivo de prevenir cualquier incidencia que pueda comprometer la seguridad ciudadana y la protección civil. Asimismo, y mientras persista la borrasca Francis, se ha suspendido el alumbrado público en toda la zona afectada del paseo marítimo para evitar riesgos añadidos, medida que se mantendrá hasta que desaparezca el peligro.
Las autoridades han recordado que el acceso a estas zonas permanece restringido y han insistido en que nadie debe acercarse al paseo marítimo ante el riesgo real de desprendimientos y derrumbes. En este sentido, la Policía Local ha hecho un llamamiento a la máxima prudencia, solicitando a la ciudadanía que respete la señalización instalada y siga en todo momento las indicaciones de los cuerpos de seguridad.
El impacto del temporal en Matalascañas vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de esta zona en concreto frente a fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de abordar soluciones estructurales para proteger una de las playas más visitadas del entorno de Doñana y destino habitual de miles de sevillanos cada año en épocas veraniegas.
