El Vaticano ha nombrado al obispo auxiliar de Sevilla, Ramón Darío Valdivia Giménez, como administrador apostólico de la diócesis de Cádiz y Ceuta tras la fulminante destitución de Rafael Zornoza. El prelado sevillano, nacido en Osuna en 1974, será el encargado de pilotar la diócesis en uno de los momentos más convulsos de su historia reciente, con la institución bajo la lupa tras las acusaciones por abusos a menores que han precipitado la caída de su anterior obispo.
Con una sólida formación académica —doctor en Filosofía y en Derecho, además de licenciado en Teología— y una trayectoria pastoral marcada por la docencia, la dirección formativa y la gestión dentro de la Archidiócesis de Sevilla, Valdivia llega como figura de confianza para Roma. Su perfil, considerado prudente y equilibrado, ha sido clave para su elección en un contexto que exige firmeza, transparencia y capacidad de diálogo.
El administrador apostólico tendrá por delante el reto de restaurar la credibilidad de la Iglesia gaditana, acompañar a las comunidades afectadas y garantizar la continuidad pastoral mientras se designa a un nuevo obispo titular.
En un mensaje difundido tras conocerse su nombramiento, Valdivia ha expresado su «disponibilidad plena» para servir a la diócesis «el tiempo que sea necesario» y ha pedido oraciones a los fieles para afrontar esta etapa de transición.
El nombramiento de un sevillano para dirigir temporalmente la diócesis gaditana ha sido recibido con sorpresa, pero también con esperanza, en un momento en el que la Iglesia española busca dar pasos firmes hacia la transparencia y la reparación.
