La realidad de numerosos jóvenes en España es la falta de empleo, así como los trabajos precarios. Mucho de ellos no consiguen acumular el tiempo necesario de experiencia y, por ende, cotización, para poder alcanzar un puesto mejor. Los contratos temporales o de prácticas son insuficientes para su impulso y posterior entrada en el mercado laboral, ya que las empresas suelen mostrar reticencias a la hora de contratar a personas con poca experiencia.
En este contexto desafiante, los jóvenes menores de 30 años se ven obligado en ocasiones a regresar a casa de sus padres, desencadenando sentimientos de fracaso y problemas de salud mental. Otros deciden viajar al extranjero, ocupando muchas veces puestos para los que no se han formado pero que están bien remunerados.
Para abordar este problema y apoyar a los jóvenes más afectados, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha publicado una ayuda por cotización insuficiente para paliar los efectos negativos de la falta de empleo de este colectivo.
La cantidad mensual a percibir es de 480 euros al mes, aunque con la reforma de subsidios que entrará en vigor el 1 de junio de 2024, se incrementará a 570 euros mensuales.
Requisitos para solicitar la ayuda
Para poder solicitar la ayuda habrá que contar con tres meses de trabajo cotizados, en el caso de tener cargas familiares, o de seis meses si no se tienen. Además, se deberá estar en situación legal de desempleo, suscribir un acuerdo de actividad y no contar con ingresos que superen el 75% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Es indispensable que el solicitante sea menor de 30 años.
La duración de la ayuda dependerá de la situación de cada persona. Tendrá una duración de seis meses sin cargas familiares, y de 3, 4, o 5 meses en caso de tenerlas. Además, si se ha cotizado más de 180 días se puede prorrogar hasta un máximo de 21 meses, renovable cada seis.
