Peñón de Gibraltar / SA

Por fin hay acuerdo en firme que hará desaparecer la verja física y mental de Gibraltar. Esta semana la Comisión Europea ha publicado el texto definitivo que marcará las relaciones tras el Brexit entre el Peñón, Andalucía, España y el resto de la Unión Europea. Un tratado en el que se trabaja desde hace casi diez años y que ve la luz priorizando la libre circulación de los más de 15.000 trabajadores fronterizos, de mercancías, cierta convergencia fiscal y colaboración policial.

Fin de la Verja y libre circulación d​​e personas en Gibraltar

El tratado contempla la desaparición de la Verja, eliminando el último muro de Europa continental. Se establece la libre circulación de personas entre el Campo de Gibraltar y Gibraltar, lo que beneficiará especialmente a los cerca de 15.000 trabajadores transfronterizos que cruzan diariamente. Esto significa que no habrá controles de pasaporte entre ambos territorios.

Por otro lado, España asumirá los controles Schengen en el aeropuerto y el puerto de Gibraltar, lo que conllevará que será nuestro país el que realice inspecciones de seguridad y verificación documental desarrolladas exclusivamente en las fronteras exteriores de los 29 países europeos miembros del espacio Schengen.

Permisos de residencia

Las autoridades españolas tendrán la última palabra sobre la emisión y renovación de los permisos de residencia. Además, el tratado regula la circulación de mercancías mediante un sistema de controles armonizados: España realizará los controles aduaneros de las mercancías que entren en Gibraltar. Se establecerán controles de equipaje para viajeros con destino a la Unión Europea y Gibraltar, garantizando la seguridad y el cumplimiento de la normativa comunitaria.

Cierta coherencia fiscal

El acuerdo incorpora medidas de convergencia en materia de fiscalidad indirecta sobre mercancías. Gibraltar aplicará un impuesto indirecto equivalente al IVA, comenzando en un 15% desde la entrada en vigor del tratado y completando la convergencia en un plazo de tres años. Igualmente, habrá disposiciones específicas para el tabaco conforme a la normativa europea. Estas medidas buscan evitar distorsiones económicas y reforzar la equidad en todo el entorno.

Medio ambiente

El texto prevé la adaptación a la normativa medioambiental comunitaria. También se incluye la creación de un mecanismo conjunto de evaluación de impacto ambiental. Se garantiza el cumplimiento de los estándares europeos en esta materia, reforzando la protección del entorno natural compartido.

En el ámbito social

El tratado incorpora garantías destinadas a asegurar un desarrollo equilibrado y justo:

  • Creación de un mecanismo financiero de formación para el empleo y otras medidas sociales para compensar desigualdades de renta.
  • Refuerzo de la coordinación en materia de seguridad social.
  • Medidas de protección específica de los trabajadores transfronterizos.
  • España tendrá un papel central en la aplicación del acuerdo, incluyendo la iniciativa para suspender su aplicación, aplicar salvaguardas o rescindir el acuerdo.
  • Además, España mantiene plenamente su posición sobre la soberanía, como recoge expresamente el texto del acuerdo.
  • Una nueva etapa para el Campo d​​​e Gibraltar.
  • Este tratado abre una nueva etapa para los más de 300.000 andaluces del Campo de Gibraltar, impulsando oportunidades económicas, estabilidad institucional y perspectivas de futuro en una región estratégica para España y Europa.

El ministro Albares ha remitido el texto este mismo jueves a los presidentes de las comisiones de Exteriores del Congreso y del Senado, a los alcaldes del Campo de Gibraltar, a la Junta de Andalucía ​y a los actores sociales y económicos de la zona, con quienes se ha reunido en diversas ocasiones para explicar tanto las negociaciones como la conclusión del acuerdo. Igualmente, y tal como ya hiciera en 2025, ha solicitado comparecer en el Congreso para explicar de nuevo el tratado.

Sin renunciar a una futura soberanía española

El ministro de Exteriores, Albares, ha defendido que el texto final abre «posibilidades nuevas de relación entre España y el Reino Unido», siempre bajo la premisa de que este avance no implicará renunciar a las aspiraciones de soberanía españolas sobre el territorio. En el siglo XVIII, la guerra de Sucesión española debilitó la vocación de los Austrias de fortalecer lazos monárquicos con Francia.

Los Países Bajos y Reino Unido no lo permitieron y tal tensión terminó con la toma de Gibraltar y con la firma del Tratado de Utrecht de 1713. Desde entonces, la voluntad de los vecinos del Campo de Gibraltar nunca ha sido la de ceder su soberanía y, ante las distintas peticiones tanto de España como de la comunidad internacional, Gibraltar siempre ha encontrado vías democráticas para ratificarse como territorio británico.

Última colonia en territorio europeo

En la página oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores encontramos las razones principales por las que el Gobierno insta a Reino Unido a devolver la soberanía española al Peñón:

  • Gibraltar es una colonia.
  • La situación colonial de Gibraltar destruye la unidad nacional y la integridad territorial de España y es incompatible con la Resolución 1514 (XV), párrafo 6, de 1960, sobre descolonización en general. En el caso de Gibraltar, la ONU no ha reconocido el derecho a la autodeterminación.
  • La cuestión de Gibraltar debe ser resuelta mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido, recomendadas por la ONU ininterrumpidamente desde 1965.
  • En las negociaciones deben tenerse en cuenta los intereses de la población de la colonia.
  • Sólo Naciones Unidas puede decidir cuándo se ha completado el proceso de descolonización de Gibraltar y hasta ese momento, Gibraltar estará incluido en la lista de las Naciones Unidas de territorios dependientes.