Ursula von der Leyen durante el discurso del Estado de la Unión 2025 / SA
Ursula von der Leyen durante el discurso del Estado de la Unión 2025 / SA

La guerra de Ucrania ha protagonizado el discurso del Estado de la Unión de von der Leyen. La presidenta de la Comisión Europea ha reiterado vehementemente en la mañana de este miércoles que «Europa está en combate por un continente completo y en paz. Por una Europa libre e independiente» que nos atañe a todos. «No se confundan: es un combate por nuestro futuro».

A pesar de que los europeos no estemos acostumbrados a hablar en estos términos, no hay espacio ni tiempo para la nostalgia. En la madrugada de este mismo miércoles, drones rusos han sido derribados en el espacio aéreo de Polonia, es decir, en suelo europeo. «No podemos maquillar las dificultades que los europeos sienten cada día. Sienten el impacto de la crisis mundial, las devastadoras escenas de Gaza. No podemos limitarnos a esperar a que pase esta tormenta».

Autonomía defensiva y energética

Apelando a la necesidad urgente de la unidad de los 27 Estados miembros, Ursula von der Leyen ha explicado que es el momento de «hacernos cargo de nuestra defensa y nuestra seguridad. Asumiendo el control de la tecnología y las energías que sustentan las economías». Como ejemplo de que cuando hay convicción, hay acción, la presidenta ha mencionado la lucha contra el covid, o contra los incendios, poniendo en valor el mecanismo de protección civil de la UE.

Contamos con más de 800.000 millones de euros para nuestra defensa, y, aunque la OTAN es esencial, «solo una defensa fuerte y creíble puede hacer frente al mundo hostil que nos rodea», ha apostillado von der Leyen. Para todo ello, la Comisión se inspira en la destreza política de una Unión que puede empezar a practicar la mayoría cualificada, en lugar de la unanimidad, en asuntos tan cruciales como la política exterior.

«Made in Europe», von der Leyen dixit

El Mercado Único aún está incompleto, los grandes retos para 2025 son las finanzas, la energía y las telecomunicaciones. Todo ello «con una transición justa y verde». Eso sí, se va a incentivar el sello «Made in Europe» para proteger y fomentar nuestros propios productos «porque son los mejores del mundo», ha sostenido von der Leyen.

En esta línea, ha resaltado que tener un coche eléctrico europeo debe ser una misión prioritaria: «un ecoche de ecológico, de económico y de europeo». Dadas las circunstancias, von der Leyen ha justificado el reciente acuerdo firmado con EEUU en materia arancelaria como «el mejor posible» atendiendo a las fotos recientes de líderes asiáticos con Putin, y la amabilidad iraní hacia Oriente. «Creemos en el bilateralismo, Mercosur es un gran ejemplo de acuerdo comercial», pero sin perder de vista el producto original de la Unión al que se va a proteger desde todos los sectores para su competitividad.

Vivienda e incendios

Muy consciente del problema del acceso a una vivienda en toda la Unión, la presidenta de la Comisión ha anunciado que desde el ejecutivo comunitario se trabajará de manera inminente en legislación para garantizar tal derecho recogido en el Pilar Europeo de Derechos Sociales.

Von der Leyen ha recordado que cada verano, en gran parte, causado por el cambio climático, los incendios serán una realidad con la que hay que convivir poniendo medios desde ya. Ha subrayado la coordinación «extraordinaria» de bomberos griegos y españoles en los fuegos de Asturias y ha anunciado que se creará un centro europeo contra incendios en Chipre. «Hace 80 años, Europa era el infierno en la tierra. Hace 40, estábamos divididos en Este y Oeste. Ahora mírennos. Larga vida a Europa», ha concluido la jefa del ejecutivo de la UE.

RRSS y su posible prohibición a menores

Recalcando que es madre de siete hijos y abuela de 4 nietos, von der Leyen ha confesado seguir muy de cerca las políticas «de nuestros amigos australianos» en materia de protección de menores ante las redes sociales. A partir del 10 de diciembre de 2025, los menores de 16 años no podrán tener acceso a ningún tipo de red social. Las empresas digitales del sector tendrán que reforzar sus vías de verificación de edad exponiéndose a multas de hasta 50 millones de dólares australianos.

«Nuestros jóvenes y niños están expuestos a contenido para el que antes, simplemente se nos decía que podríamos acceder cuando fuéramos adultos. Europa prioriza a los padres, los quiere empoderar frente a las ganancias económicas y los algoritmos». Se trata de mejorar la forma de intentar evitar el acoso escolar o el abuso sexual on line, entre los delitos más graves que se cometen en la red de redes.