Estación ITV de El Pìno/ SA

Uno de cada cuatro vehículos inspeccionados (el 26,36%), en Andalucía en 2016 no superó la primera instancia de la ITV, un dato que se dispara al 27,01% en la provincia de Sevilla. Son datos de la Dirección General de Tráfico, que lanza una campaña de vigilancia y control de las condiciones del vehículo.

Con la campaña, que se extenderá hasta el próximo 21 de enero, la DGT pretende insistir en la importancia de prestar una especial atención al adecuado mantenimiento y puesta a punto de todos los elementos de seguridad del vehículo, bajo la máxima de que “invertir en mantenimiento es invertir en seguridad”.

En el año 2016, las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) de la provincia de Sevilla llevaron a cabo la revisión de 722.799 vehículos. El 27,01% (cerca de 200.000) de los vehículos inspeccionados no superaron la primera inspección obligatoria, al presentar, al menos, un defecto técnico grave, esto supone que casi uno de cada cuatro vehículos fue rechazado por no reunir las condiciones mínimas de seguridad o por emitir a la atmósfera emisiones contaminantes y nocivas superiores a lo permitido por ley.

Según explica la propia DGT, esta tasa de rechazo obedece a que durante las inspecciones se detectaron hasta un total de 892.912 defectos, de los cuales 397.351 eran graves, cerca del 44,5% del total de defectos (aquellos que automáticamente imposibilitan que un vehículo pueda superar la inspección técnica).

Por tipología, los defectos graves más comunes fueron los de alumbrado y señalización (22,78%); ejes, neumáticos y suspensiones (20,85%); por exceso de emisiones contaminantes (18,73%) y los relativos a frenos (12,09%). Los vehículos con mayor tasa de rechazo son los autobuses (53,16%), los camiones de >3.500 kg (43,76%), seguidos de remolques y semirremolques (41,75%).

En cuanto a los datos de Andalucía, las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) revisaron  3.537.192 vehículos. El 26,36% (cerca de 1 millón) de los mismos no superaron la primera inspección obligatoria. Las estaciones detectaron un total de 4.587.235 defectos, de los que 1.938.141 eran graves, cerca del 43% por ciento total.

Entre los defectos graves más comunes, la comunidad andaluza coincide con la provincia de Sevilla:  los de alumbrado y señalización (21,58%); ejes, neumáticos y suspensiones (20,68%); por exceso de emisiones contaminantes (18,96%) y los relativos a frenos (12,79%). Los vehículos con mayor tasa de rechazo son los autobuses (44%), los camiones de >3.500 kg (40,68%).

El delegado del gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, ha subrayado, a raíz de esta campaña, que el mantenimiento adecuado de los vehículos es “una actividad totalmente imprescindible para combatir la siniestralidad” en carretera, al tiempo que ha recordado que la antigüedad del vehículo supone “un factor de riesgo”, al carecer de los sistemas y equipamientos de seguridad implantados recientemente.

La DGT recuerda que en España la antigüedad media del parque de turismos ha aumentado en 4,2 años en el periodo 2007-2016 y la media de los turismos se eleva ya a los 10,7 años. Al respecto, el delegado del Gobierno ha hecho un llamamiento a “la prudencia y la responsabilidad” de los propietarios de vehículos y conductores, a fin de que “no pongan en riesgo la seguridad propia ni la de terceros”

La campaña de control del mantenimiento y condiciones de los vehículos incide especialmente en el estado de los neumáticos, ya que, recuerda la DGT, son el único punto de contacto con la carretera y los encargados de asegurar la adherencia en el empuje, la frenada, el deslizamiento lateral, la dirección del recorrido y la amortiguación. Por ello, insiste, es vital comprobar regularmente la profundidad de los dibujos de los neumáticos y recordar que es recomendable que la profundidad de las ranuras tenga como mínimo 3 milímetros, si bien el límite legal es de 1,6.

Alumbrado y señalización, claves para una conducción segura

Para que la conducción se realice en condiciones de seguridad, explica la Dirección General de Tráfico, no sólo para la persona que va al volante de su vehículo, sino para todos los demás usuarios de las vías públicas, es necesario ver bien. Para ello, resulta «imprescindible» prestar especial atención a la utilización, mantenimiento y regulación de los faros, para conseguir, por un lado, disponer de luz suficiente y, por otro, no deslumbrar a quién circula por las mismas vías públicas.

Así, unos faros y luces eficaces en la parte delantera y trasera del vehículo son la base para satisfacer debidamente la función de ver y ser vistos. La DGT aconseja cambiar las lámparas cada dos años o cada 40.000 kilómetros, ya que el uso hace que se vaya reduciendo su intensidad, y deben ser cambiadas de dos en dos, al ser su uso simétrico en la mayoría de los casos. También es importante mantener siempre limpios los faros y pilotos.

Junto a neumáticos y luces, la campaña de la DGT hace hincapié en la documentación del vehículo que hay que llevar de forma obligatoria –permiso de circulación, tarjeta de la ITV y pegatina correspondiente, visible en la luna delantera–, así como que las placas de matrículas sean perfectamente legibles, estén bien iluminadas y no estén deterioradas. El organismo recuerda que  manipular la placa de matrícula para intentar eludir fraudulentamente la norma, puede conllevar una multa de 6.000 euros y la pérdida de 6 puntos.

Por último, otro de los requisitos que se exigirá en esta campaña de vigilancia es el de estar al corriente de la ITV, ya que la inspección de los vehículos es fundamental para la seguridad vial. Está demostrado que los fallos técnicos de los vehículos contribuyen de forma decisiva a los accidentes.