Manuel Carrasco, Hijo Predilecto de Andalucía.

El cantante onubense Manuel Carrasco ha protagonizado este sábado 28 de febrero uno de los momentos más emotivos del acto institucional del Día de Andalucía en el Teatro de la Maestranza, durante la entrega de las Medallas de Andalucía y los nombramientos de Hijos Predilectos. Visiblemente emocionado, el artista de Isla Cristina ha reivindicado sus raíces humildes y ha dedicado su reconocimiento a «los muchos nombres que no tendrán medalla», arrancando prolongadas ovaciones del público.

«Yo vengo de ahí», ha subrayado Carrasco en un discurso cargado de lirismo y compromiso social. El recién nombrado Hijo Predilecto ha querido acordarse de los marineros, de los temporeros que recogen fresas en el campo, de las estibadoras que limpian «sardinas y caballas» o de los artistas del carnaval, «como muchos de los que pare esta tierra».

Interrumpido en varias ocasiones por los aplausos mientras contenía las lágrimas, el cantante ha recordado sus inicios «pintando en la obra y cantando en carnaval», reivindicando el orgullo de pertenecer al pueblo. «Pueblo soy y del pueblo vengo», ha proclamado con firmeza.

Durante su intervención, también ha lanzado un alegato en defensa de la sanidad pública andaluza y ha reflexionado sobre la identidad del sur: «Al andaluz le duele el que no tiene», ha afirmado, denunciando los estereotipos que históricamente han situado a Andalucía como «bufón de la corte». Fiel a su estilo, ha introducido rimas y guiños al habla andaluza, llegando incluso a bromear pidiendo que le «pongan subtítulos» en el momento en que ha ceceado.

Carrasco ha citado a municipios como Grazalema o Adamuz y ha definido a Andalucía como su madre, agradeciendo el legado cultural recibido. «Con el sur en la voz», ha asegurado que no camina solo y ha recordado a referentes como el Capitán Veneno o Juan Carlos Aragón, iconos del carnaval andaluz.

En uno de los pasajes más aplaudidos, ha agradecido el papel de sus maestros de infancia, mencionando a don José Rodríguez y doña Maricarmen Cuevas, «paisanos anónimos» a quienes ha querido rendir homenaje. «Vengo de los muchos nombres que no tendrán medallas y que se perderán en la arena», ha insistido.

El artista ha pedido una Andalucía «inconformista y valiente», «desde el campo a la mar, con el cazón en adobo», antes de cerrar su intervención con una «letrita» propia que ha puesto en pie al auditorio: «Qué suerte que tuve yo, que en esta bonita tierra, una sirena me parió».