La Junta de Andalucía incorporará el próximo mes de marzo a las mujeres de entre 40 y 49 años al programa de cribado poblacional de cáncer de cérvix, según ha anunciado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, durante el Pleno del Parlamento de Andalucía. Desde la puesta en marcha del programa en julio de 2024 han participado 121.000 mujeres, lo que supone una cobertura del 84%, con el objetivo de alcanzar el 100% en 2029.

El cribado está dirigido a mujeres de entre 25 y 65 años y se desarrolla de forma «global, homogénea y reglada» en toda la comunidad autónoma. Con la incorporación progresiva de nuevos tramos de edad, el Ejecutivo andaluz pretende aumentar la detección precoz de lesiones vinculadas al cáncer de cuello de útero.

Según explicó Sanz en sede parlamentaria, «el seguimiento y detección de estas lesiones permite disminuir significativamente la incidencia de cáncer de cuello de útero hasta en un 90%». Asimismo, subrayó que «en caso de detección de cáncer, el diagnóstico precoz aumenta las posibilidades de tratamiento y curación».

El programa se adapta a las recomendaciones del Sistema Nacional de Salud. Entre los 25 y 34 años, la prueba consiste en una citología cada tres años si los resultados previos son normales. A partir de los 35 años, el estudio principal es la detección del Virus del Papiloma Humano (VPH) y, en caso de resultado positivo, se completa con citología.

La ampliación a la franja de 40 a 49 años se enmarca además en el Plan de Acción para los cribados de cáncer, activado a finales de 2024, que contempla una inversión de 101 millones de euros y la contratación de 705 profesionales para reforzar estos programas. Según el consejero, ya se ha incorporado el 70% de ese personal, con 486 profesionales contratados.

Desde la Consejería se insiste en la necesidad de reforzar las campañas de concienciación para aumentar la aceptación de las invitaciones al cribado, en una estrategia que busca consolidar la prevención como herramienta clave de salud pública en Andalucía.