La Giralda afrontará desde este año una nueva fase clave de las obras de su rehabilitación integral. El Cabildo de la Catedral de Sevilla ha obtenido ya la licencia de obras por parte de la Gerencia de Urbanismo para iniciar la sexta fase de los trabajos, centrada en la restauración del cuerpo renacentista diseñado por Hernán Ruiz en el siglo XVI. La intervención, con una duración estimada de 20 meses y un presupuesto superior a 1,2 millones de euros, se desarrollará durante 2026 y 2027 sin interrumpir las visitas turísticas.
Las obras alcanzarán hasta los pies del Giraldillo, incluyendo la campana San Miguel de las Victorias, situada en el denominado Cuerpo del Reloj y que ejerce de contrapeso. El vástago de esta campana constituye, además, un elemento estructural de la escultura, lo que obliga a una intervención especialmente minuciosa.
El montaje de un andamio convencional en el cuerpo de campanas —el nivel más alto al que acceden los visitantes— permitirá actuar en el interior de las cuatro caras del conjunto. No obstante, una de ellas permanecerá cerrada al público para facilitar el acopio y movimiento de materiales mediante grúa. La estampa de la torre cambiará durante este periodo, con un armazón de tablones visible y sin las cuatro azucenas retiradas recientemente tras la caída de uno de los grupos escultóricos a comienzos de febrero, a causa del temporal.
La actuación incluirá también el desmontaje de las campanas para sustituir sus estructuras de anclaje, especialmente en el caso de las seis interiores. Además, los trabajos permitirán seguir profundizando en el estudio del núcleo almohade —la llamada caña— que permanece en el interior de la construcción renacentista añadida por Hernán Ruiz.
Con esta fase, el Cabildo avanza en la rehabilitación integral del monumento Patrimonio Mundial. Tras culminar la intervención en el cuerpo de campanas, quedarán pendientes la recuperación del interior de la torre —rampas y cámaras— y la restauración del Giraldillo. El objetivo es que, de cara a la Semana Santa de 2028, la Giralda luzca plenamente restaurada, culminando así un proceso de conservación clave para uno de los símbolos más reconocibles de Sevilla.
