Las estructuras que darán forma a los palcos de la Plaza de San Francisco. - Máximo de la Cruz Ramírez

La cuenta atrás para el montaje de los palcos de la Plaza de San Francisco ya ha comenzado. Sevilla ha amanecido este miércoles con una imagen inequívoca de que la Semana Santa 2026 está de camino. Después de que la ciudad viviera la pasada semana el inicio de la Cuaresma y el Vía Crucis del Consejo General de Hermandades y Cofradías, presidido por el Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, este miércoles ha sido el turno de la llegada de las primeras estructuras metálicas para el montaje de los palcos en la Plaza de San Francisco. Este año, sus tramos más cotizados superan por primera vez los 1000 euros.

A poco más de un mes del Domingo de Ramos, los hierros apilados y vallados en uno de los enclaves más emblemáticos del recorrido común de las cofradías anticipan el inicio inminente del montaje. Tal y como puede apreciarse en la imagen, las piezas permanecen organizadas en el centro de la plaza, junto a maquinaria de carga y bajo la supervisión de operarios municipales, en una escena que contrasta con la quietud de la madrugada y la iluminación aún encendida del entorno.

La Plaza de San Francisco, con el Ayuntamiento y la visión de la Giralda asomando entre los edificios, vuelve así a transformarse progresivamente en el epicentro de la carrera oficial de la Semana Santa de Sevilla. En los próximos días se intensificarán los trabajos para levantar las estructuras que albergarán algunas de las sillas y palcos más demandados —y también más caros— de toda la carrera oficial.

Para 2026, los palcos más exclusivos —situados en las filas 1 y 2 de los sectores A y B de la Plaza de San Francisco, así como la fila 1 del sector C— superan por primera vez la barrera de los mil euros, tras la subida del 3% aplicada por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla a los abonos. Según los datos facilitados por la institución la pasada semana, en enero se registraron más de 28.000 solicitudes para 686 sillas, una cifra inferior a la del año anterior, cuando se superaron las mil.

La llegada de las primeras estructuras no solo supone el arranque logístico de la carrera oficial, sino también un símbolo para la ciudad. Cada año, la aparición de estos hierros en la Plaza de San Francisco marca el inicio visible de la transformación urbana que culminará en una de las semanas más importantes para Sevilla desde el punto de vista religioso, social y económico.