Dos personas toman el sol junto al río Guadalquivir en Sevilla. - David Cejudo Alarcón

Sevilla no es solo historia monumental, cultura y gastronomía. Es también una ciudad rica en espacios verdes urbanos y periurbanos que ofrecen naturaleza, ocio, deporte y tranquilidad sin salir del casco urbano. Más allá del Parque del Alamillo, existen varios grandes parques que forman parte esencial de la calidad de vida de los sevillanos y del paisaje ambiental de Sevilla. A continuación, te presentamos los principales, con información actualizada sobre su tamaño, características y valor social y medioambiental.

Parque de María Luisa

El Parque de María Luisa es el gran jardín histórico de Sevilla y uno de sus pulmones verdes más icónicos. Con una superficie aproximada de 34 hectáreas, este espacio fue donado a la ciudad por la infanta María Luisa Fernanda en 1893 y transformado en parque urbano con el diseño original del paisajista Jean-Claude Forestier.

Este parque alberga algunas de las zonas más emblemáticas de la ciudad, como la Plaza de España y la Plaza de América, integradas en un conjunto de glorietas, fuentes, estanques y esculturas. Su vegetación variada y señorial incluye especies centenarias que proporcionan sombra y frescor en los meses más cálidos.

María Luisa no solo es un espacio para pasear y descansar, sino también un referente cultural y botánico en Sevilla. Su intenso uso ciudadano y su proximidad a centros turísticos y residenciales lo hacen uno de los parques más visitados y queridos de la ciudad.

Parque de Miraflores

Con sus aproximadamente 90 hectáreas, el Parque de Miraflores es una de las zonas verdes más amplias de Sevilla. Situado en el distrito Norte, se identifica como la mayor extensión natural dentro del término municipal junto al Parque del Alamillo.

Este parque urbano nació de una reivindicación de vecinos en los años 80 para recuperar terrenos degradados, que anteriormente habían sido usadas como vertederos y huertas agrícolas. Hoy combina grandes praderas, suaves lomos, senderos extensos, pistas deportivas, zonas de juegos y áreas de picnic.

Miraflores también destaca por su diversidad arbórea y por contar con espacios de huertos urbanos donde se realizan talleres y actividades comunitarias. Su diseño permite actividades deportivas, caminatas largas o simplemente paseos familiares en un entorno verde y amplio.

Parque de San Jerónimo

Parque Huevo de Colón, en San Jerónimo

El Parque de San Jerónimo se ubica al norte de Sevilla y forma parte del corredor verde del río Guadalquivir. Aunque su superficie es menor que la de Miraflores, sigue siendo un espacio considerable para el ocio y la naturaleza urbana.

Este parque está conectado al Parque del Alamillo gracias a una pasarela peatonal sobre el cauce fluvial, lo que facilita itinerarios largos para ciclistas y corredores. Dentro de sus zonas destacan áreas arboladas, amplias explanadas y senderos que se integran con el entorno ribereño.

Además, el parque alberga puntos de interés como espacios abiertos para actividades comunitarias, zonas de juego y descanso, así como áreas verdes de paseo. Su carácter familiar lo convierte en un destino habitual para quienes buscan naturaleza cerca del centro urbano.

Parque Amate

Parque Amate
Parque Amate – Europa Press

El Parque Amate es otro de los grandes espacios verdes de Sevilla, con más de 30 hectáreas dedicadas al uso recreativo y deportivo. Situado en el distrito Cerro-Amate, es frecuentado tanto por vecinos como por clubes deportivos y colegios.

Su diseño combina zonas arboladas, praderas y una laguna central que aporta un hábitat para aves urbanas y otros animales. También dispone de pistas deportivas, senderos y áreas de juego, lo que lo convierte en un parque funcional para actividades familiares o de ocio activo.

Amate ha sido objeto de mejoras en los últimos años, reforzando su infraestructura y accesibilidad para garantizar que el uso ciudadano sea más cómodo y seguro. Su papel como pulmón verde del este de Sevilla lo convierte en un espacio esencial para el entorno urbano.

Parque de los Príncipes

Archivo – Una mujer toma el sol en un banco del Parque de Los Príncipes. Imagen de archivo. – Eduardo Briones – Europa Press – Archivo

El Parque de los Príncipes se encuentra entre los distritos de Triana y Los Remedios. Con algo más de 10 hectáreas, no es de los más extensos de Sevilla, pero se destaca por su integración urbana y su capacidad para ofrecer zonas de ocio y descanso dentro de un entorno densamente poblado.

Predominan las palmeras, senderos bien definidos y amplias zonas infantiles. El diseño del parque favorece paseos tranquilos y actividades al aire libre, lo que lo convierte en uno de los más utilizados por familias y personas mayores del oeste de la ciudad.

Su ubicación estratégica dentro de un área residencial de alta densidad hace que sea uno de los espacios verdes más accesibles para el disfrute diario sin necesidad de desplazarse al extrarradio.

Parque Guadaíra

El Parque Guadaíra se sitúa al sur de Sevilla, entre los barrios de Heliópolis, Los Bermejales y Palmas Altas. Con una superficie superior a los 60 hectáreas, es uno de los desarrollos verdes más amplios de los últimos años en la ciudad.

Este parque lineal combina senderos naturales, lagunas, zonas arboladas y paseos peatonales que ayudan a conectar barrios y a crear un corredor ecológico dentro del entorno urbano. Su diseño moderno y funcional lo hace ideal para caminatas largas, ciclismo o actividades familiares.

Además de ofrecer espacio para el ocio, Guadaíra actúa como un elemento clave dentro del anillo verde metropolitano de Sevilla, conectando con otros parques y zonas naturales, y reforzando el sistema paisajístico de la ciudad.

Parque del Tamarguillo

El Parque del Tamarguillo es uno de los espacios verdes más extensos de Sevilla, con casi 96 hectáreas, lo que lo convierte en un importante corredor natural en la periferia urbana.

Este parque de trazado longitudinal sigue parte del cauce naturalizado del arroyo Tamarguillo y del antiguo arroyo Ranillas. Su relevancia ecológica es muy alta, ya que alberga humedales, láminas de agua, bosques y matorrales típicos de la región mediterránea, así como presencia de animales como aves acuáticas y reptiles.

Tamarguillo es también un espacio clave para mantener la conectividad ecológica de la ciudad, ya que actúa como eje que vincula otros parques y zonas libres, y ayuda a preservar la biodiversidad urbana frente al crecimiento urbano.

Parque Infanta Elena

El Parque Infanta Elena, situado en el distrito Este-Alcosa-Torreblanca, es otro de los grandes espacios verdes urbanos de Sevilla, con más de 35 hectáreas destinadas al ocio, la recreación y el paseo.

Este parque cuenta con un amplio lago artificial que se ha convertido en el núcleo de la actividad natural del espacio, donde es común observar aves acuáticas como patos y tortugas, integradas en el paisaje urbano.

Además de su valor ambiental, el parque dispone de zonas de paseo, áreas de picnic y espacios para la práctica deportiva, lo que lo convierte en una alternativa verde perfecta para vecinos del este de la ciudad que desean disfrutar de la naturaleza sin desplazarse lejos del núcleo urbano.