A menos de 10 kilómetros de la capital, en el término municipal de Valencina de la Concepción, se encuentra uno de los monumentos prehistóricos más sorprendentes de Andalucía. El Dolmen de la Pastora, construido hace más de 5.000 años, es una de las estructuras megalíticas más impresionantes de la Península Ibérica y forma parte del gran yacimiento calcolítico de Valencina, uno de los asentamientos de la Edad del Cobre más extensos de Europa occidental.

Un pasillo de piedra de más de 40 metros bajo tierra

Lo que hace único al Dolmen de la Pastora es su espectacular corredor: un pasillo subterráneo de aproximadamente 45 metros de longitud que conduce hasta una cámara funeraria circular. A diferencia de otros dólmenes más conocidos, aquí la experiencia es casi cinematográfica: se avanza por un túnel estrecho y progresivamente más oscuro hasta llegar al espacio final, construido con grandes losas de piedra.

La estructura se levantó en torno al tercer milenio antes de Cristo, en plena Edad del Cobre, y está cubierta por un túmulo artificial. El complejo fue descubierto en 1860 durante labores agrícolas, convirtiéndose en uno de los primeros monumentos megalíticos documentados científicamente en Andalucía.

Una orientación astronómica poco habitual

Uno de los aspectos más llamativos del Dolmen de la Pastora es su orientación. Mientras que la mayoría de dólmenes del sur peninsular se alinean con el amanecer, este monumento está orientado hacia el ocaso, es decir, hacia la puesta de sol. Este detalle ha despertado durante décadas el interés de arqueólogos e investigadores, que lo interpretan como un posible vínculo simbólico con el mundo funerario y el tránsito hacia el más allá.

La orientación occidental, unida a la longitud del corredor y la complejidad técnica de su construcción, sugiere que no se trataba de una tumba cualquiera, sino de un espacio con una fuerte carga ritual y social.

Parte de uno de los mayores yacimientos prehistóricos de Europa

El Dolmen de la Pastora no es un monumento aislado. Forma parte de la zona arqueológica de Valencina-Castilleja, donde también se encuentran otros dólmenes como el de Matarrubilla. Este enclave fue un importante centro poblacional hace más de cinco milenios, con evidencias de actividad metalúrgica, intercambios comerciales y una compleja organización social.

Las investigaciones más recientes han reforzado la importancia internacional del enclave, considerado clave para entender las primeras sociedades jerarquizadas del suroeste europeo.

¿Se puede visitar el Dolmen de la Pastora?

Actualmente, el dolmen puede visitarse mediante reserva previa y en grupos reducidos, ya que se trata de un Bien de Interés Cultural y el acceso está regulado para preservar la estructura. La experiencia permite recorrer el corredor original y acceder a la cámara funeraria, algo que convierte la visita en una inmersión directa en la prehistoria.

Para muchos sevillanos, sigue siendo un gran desconocido, pese a su cercanía con la capital. Sin embargo, el Dolmen de la Pastora es uno de los testimonios más impresionantes del pasado milenario de la provincia y una muestra del avanzado conocimiento arquitectónico y simbólico de las comunidades prehistóricas que habitaron el actual territorio sevillano.