Imágenes de El Palmar de Troya.

La provincia de Sevilla afronta la fase final de recuperación tras el mayor episodio de inundaciones de las últimas décadas, con solo seis personas aún desalojadas, según ha informado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, en sede parlamentaria. En las últimas horas han regresado a sus viviendas cuatro vecinos de El Palmar de Troya, lo que consolida la tendencia a la normalización en el territorio sevillano.

El balance andaluz refleja que la cifra total de desplazados ha descendido hasta 698 personas en toda la comunidad, cuando en los momentos más críticos del temporal se superaron los 11.000 evacuados. En el caso de Sevilla, el impacto ha sido más limitado en comparación con otras provincias, aunque el temporal ha dejado huella en infraestructuras viarias y en la red fluvial.

En la provincia permanecen 11 carreteras afectadas por desprendimientos, daños en la vía e inundaciones, una situación que obliga a mantener la precaución en los desplazamientos. En cuanto a los cauces, los ríos Corbones —a su paso por Carmona y La Puebla de Cazalla— y el Guadiamar en Aznalcázar se mantienen en nivel amarillo, primer umbral de aviso, dentro de la cuenca del Guadalquivir.

La Junta ha destacado que las decisiones sobre el regreso a las viviendas se están adoptando en base a informes técnico-científicos y con inspecciones individualizadas en los inmuebles afectados. Además, los embalses presentan una situación de estabilidad y tendencia descendente en la mayoría de los casos.

Tras semanas marcadas por lluvias persistentes y crecidas, la provincia encara ahora la recuperación de infraestructuras y la evaluación de daños en explotaciones agrícolas y negocios, en un contexto en el que la normalidad vuelve de forma progresiva a los municipios afectados.