- Acuerdo para Gibraltar: se impone el pragmatismo frente a la soberanía
- La relación Gibraltar-España, prioridad para el gobierno británico
Un acuerdo definitivo para la relación entre Gibraltar y Andalucía sin frontera, es decir, el resto de la UE, está cada vez más cerca. Este martes, La Comisión Europea ha adoptado sus propuestas para la firma y la aplicación provisional, así como para la celebración de un trato entre los tres ejes en discordia: el Peñón, la Unión Europea y el Reino Unido. El principal objetivo es garantizar la prosperidad futura de toda la región. Un hito que se alcanzará eliminando todas las barreras físicas a las personas y las mercancías que circulan entre España y Gibraltar, salvaguardando plenamente Schengen, el mercado único de la UE y su unión aduanera.
Maroš Šefčovič, comisario de Comercio, Seguridad Económica, Relaciones Interinstitucionales y Transparencia, ha declarado sobre la inquietud de la frontera de Gibraltar: «Nuestro objetivo ha sido claro y estratégico: garantizar la prosperidad a largo plazo de la región, salvaguardando al mismo tiempo plenamente Schengen, el mercado único de la UE y nuestra unión aduanera. Con 15.000 personas que cruzan a diario entre Gibraltar y España, se trata de seguridad jurídica, confianza para las empresas y las personas, así como de un futuro cooperativo que refuerza nuestra relación mutua».
Último fleco en la era post Brexit: Gibraltar y su frontera
El acuerdo alcanzado aportará confianza y seguridad jurídica a la vida y el bienestar de la población de toda la región al promover la prosperidad compartida y unas relaciones estrechas y constructivas entre las autoridades de Gibraltar y las españolas. El acuerdo entre la UE y el Reino Unido con respecto a Gibraltar es el último elemento que completará el marco jurídico de las relaciones entre la UE y el Reino Unido tras el Brexit.
El pasado mes de junio, cuatro años después de que comenzaran las negociaciones para establecer la nueva relación entre Reino Unido y la UE, la cláusula número 24 del pacto entre británicos y europeos se ha cumplido: España tendría que dar el visto bueno en las nuevas relaciones entre la Roca y Andalucía. Y, para bien o para mal, así ha sido, con el ministro Albares en el meollo de la negociación.
Gibraltar no está incluido en el ámbito de aplicación del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea y el Reino Unido, firmado en 2020 y en vigor desde 2021. Sin embargo, su frontera con Andalucía y el resto de la Unión ha sido un gran quebradero de cabeza junto a los límites fronterizos entre las dos Irlandas. Tras un acuerdo político sobre principios clave alcanzado en junio de 2025 entre el comisario Maroš Šefčovič y el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, con el secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Lammy, y el ministro jefe de Gibraltar, Picardo, los equipos negociadores ultimaron el texto jurídico en diciembre.
Una histórica reivindicación, fuera del acuerdo con Gibraltar
En el siglo XVIII, la guerra de Sucesión española debilitó la vocación de los Austrias de fortalecer lazos monárquicos con Francia. Países Bajos y Reino Unido no lo permitieron y tal tensión terminó con la toma de Gibraltar con la firma del Tratado de Utrecht de 1713. Desde entonces, la voluntad de los vecinos del Campo de Gibraltar nunca ha sido la de ceder su soberanía y ante las distintas peticiones tanto de España como de la comunidad internacional, Gibraltar siempre ha encontrado vías democráticas para ratificarse como territorio británico.
En la página oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores encontramos las razones principales por las que el Gobierno insta a Reino Unido a devolver la soberanía española al Peñón:
- Gibraltar es una colonia.
- La situación colonial de Gibraltar destruye la unidad nacional y la integridad territorial de España y es incompatible con la Resolución 1514 (XV), párrafo 6, de 1960, sobre descolonización en general. En el caso de Gibraltar, la ONU no ha reconocido el derecho a la autodeterminación.
- La cuestión de Gibraltar debe ser resuelta mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido, recomendadas por la ONU ininterrumpidamente desde 1965.
- En las negociaciones deben tenerse en cuenta los intereses de la población de la Colonia.
- Sólo Naciones Unidas pueden decidir cuándo se ha completado el proceso de descolonización de Gibraltar y hasta ese momento, Gibraltar estará incluido en la lista de las Naciones Unidas de territorios dependientes.
La soberanía de Gibraltar, claramente británica sin más debates
«Gibraltar es un territorio británico de ultramar situado en el extremo sur de la Península Ibérica que fue cedido formalmente al Reino Unido por España en 1713 en virtud del Tratado de Utrecht. Los gibraltareños expresaron por abrumadora mayoría su deseo de seguir siendo británicos en los referendos de 1967 (99%) y 2002 (98%)», recoge un comunicado oficial del Gobierno de Gibraltar fechado en el pasado mes de junio.
En esta línea, fuentes oficiales gibraltareñas sostienen que «las negociaciones para un Tratado entre el Reino Unido y la UE sobre Gibraltar comenzaron en octubre de 2021, con el anterior Gobierno británico. El Tratado definitivo estará sujeto a la ratificación de los parlamentos del Reino Unido y Gibraltar.
La Revisión Estratégica de la Defensa del Reino Unido estableció la importancia de mantener la presencia militar del Reino Unido en Gibraltar, también para las operaciones de protección de las fuerzas marítimas, defendiendo la soberanía de las Aguas Territoriales Británicas de Gibraltar, además de proporcionar una base en un lugar estratégico en la entrada occidental al Mediterráneo con el fin de proporcionar apoyo crítico a los objetivos militares del Reino Unido y sus aliados». Ahora, más que nunca, sin frontera, el debate de la soberanía de Gibraltar queda olvidado. O al menos pausado por un periodo largo de tiempo.
