La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a 11 personas y ha recuperado 64 teléfonos móviles sustraídos durante la celebración del festival El Row XXL, un evento multitudinario que reunió a miles de asistentes en la capital andaluza. Según ha informado el cuerpo policial este 18 de febrero, los arrestados formaban parte de un grupo itinerante que se había desplazado expresamente a la ciudad para cometer hurtos y robos con violencia aprovechando la gran afluencia de público.
El dispositivo policial se activó con carácter preventivo ante la previsión de concentraciones masivas. En una primera fase de vigilancia, los agentes detectaron a cuatro individuos que habían viajado a Sevilla con la intención de delinquir. Fueron detenidos antes de actuar y se les intervinieron seis teléfonos móviles envueltos en papel de aluminio, un método utilizado para bloquear la señal y evitar la geolocalización de los terminales.
Durante el desarrollo del festival, agentes especializados en robos practicaron otras siete detenciones “in fraganti” por delitos de hurto y robo con violencia. Según la investigación, los presuntos autores actuaban aprovechando las aglomeraciones, utilizando el método del tirón y propinando empujones y golpes a las víctimas. Varias denuncias reflejan además el uso de gas irritante, presuntamente gas pimienta, que provocaba tos e irritación para generar confusión y facilitar la sustracción de los móviles.
En uno de los casos, una mujer fue sorprendida con ocho teléfonos ocultos entre la ropa, todos apagados y protegidos para impedir su rastreo. Posteriormente, los agentes interceptaron un vehículo vinculado a la detenida en cuyo interior hallaron 39 móviles sustraídos, 30 tarjetas SIM, carteras con documentación, dinero en efectivo y tarjetas bancarias. También se localizaron herramientas específicas para extraer rápidamente las tarjetas y aislar los dispositivos de la red, lo que evidencia un modus operandi organizado.
Además, otras dos personas fueron arrestadas como presuntas autoras de robos con violencia mediante el tirón de cadenas de oro.
Los once detenidos han sido puestos a disposición judicial. La devolución de los teléfonos intervenidos se está realizando de forma ordenada a sus legítimos propietarios, previa denuncia y acreditación de titularidad. La investigación continúa abierta para el total esclarecimiento de los hechos y la posible identificación de más víctimas.
