La retirada de la denuncia presentada por Fernández de Bobadilla contra José María del Nido marca un punto de inflexión en el conflicto que ambos mantenían en los juzgados. La decisión se produjo después de que Del Nido formalizara una disculpa pública durante el acto de conciliación, un gesto que ha propiciado un acercamiento entre las partes en un momento especialmente delicado por la venta del club.
El enfrentamiento, que había escalado en el último año hasta derivar en una denuncia formal, parecía enquistado. Sin embargo, la comparecencia en los juzgados cambió el tono del conflicto. La disculpa expresada por Del Nido fue considerada suficiente por Fernández de Bobadilla, quien optó por retirar la denuncia y evitar así que el proceso judicial siguiera su curso.
Fuentes cercanas al caso señalan que el acercamiento no fue improvisado, sino fruto de conversaciones previas orientadas a rebajar la tensión. La retirada de la denuncia supone un alivio institucional, ya que la prolongación del litigio en los juzgados podría haber enturbiado aún más el clima interno en plena venta del club, que se arrastra desde el año pasado.
El contexto resulta determinante. La venta se encuentra en una fase clave y cualquier episodio de confrontación pública podía afectar tanto a la estabilidad de la entidad como a la percepción externa del proceso. En este sentido, la disculpa ha sido interpretada como un movimiento estratégico que favorece el acercamiento y aporta cierta calma a la situación.
A pesar de la retirada de la denuncia, ambas partes han evitado hacer declaraciones extensas a la salida de los juzgados. El gesto de disculpa y el consiguiente acercamiento evidencian una voluntad de cerrar el conflicto sin mayor desgaste, especialmente cuando la venta del club exige unidad y prudencia en el ámbito institucional.
Con este paso, Fernández de Bobadilla y Del Nido dejan atrás un episodio que amenazaba con prolongarse en los tribunales. La denuncia queda sin efecto tras la disculpa formalizada en los juzgados, y el acercamiento abre una nueva etapa marcada por la expectativa en torno a la venta y por la necesidad de estabilidad en el club.
