La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas en la provincia de Sevilla tras intervenir cerca de 2000 kilos de picadura de tabaco en una fábrica clandestina localizada en Sanlúcar la Mayor. La actuación, desarrollada junto al Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, ha permitido desarticular una organización criminal dedicada al contrabando y distribución de tabaco ilegal a distintos puntos del país.
La investigación, enmarcada en la operación Olivense-Tavasco, tiene su origen en un operativo previo llevado a cabo en septiembre de 2025, cuando fue desmantelada otra instalación similar. El análisis de la información obtenida permitió detectar meses después nuevos envíos de paquetería que contenían grandes cantidades de picadura de tabaco, lo que hizo sospechar a los investigadores de la posible reactivación de la red.
Tras varios dispositivos de vigilancia y labores de inteligencia, los agentes identificaron una nave en Sanlúcar la Mayor utilizada como centro logístico y de producción. Con autorización judicial, se practicó la entrada y registro del inmueble, donde se intervinieron 1750 kilos de picadura preparada para su distribución y otros 133 kilos de «scrap», restos de hoja con impurezas empleados en la mezcla durante la elaboración de cigarrillos. El valor estimado del material supera los 300.000 euros.
Durante la inspección, los agentes constataron además las deficientes condiciones higiénico-sanitarias en las que se manipulaba el tabaco, sin ningún tipo de control y con presencia de roedores y excrementos en las instalaciones, lo que supone un riesgo añadido para la salud pública.
En el operativo participaron la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF) del Puerto de Sevilla, la Unidad Operativa del Servicio de Vigilancia Aduanera y la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Comandancia de Sevilla. Las diligencias han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente por un presunto delito de contrabando.
