La expulsión de Almeyda en el minuto 85 del partido ante el Alavés puede derivar en una sanción de entre seis y ocho encuentros, según lo reflejado en el acta arbitral. El técnico del Sevilla fue expulsado por protestar de manera ostensible una decisión, realizando gritos y gestos de desaprobación hacia el colegiado, pese a haber sido advertido previamente por el asistente número uno. La gravedad de los hechos descritos sitúa a Almeyda ante un escenario disciplinario severo.
El acta especifica que, tras la expulsión, Almeyda se negó a abandonar el área técnica, obligando a reiteradas advertencias por parte del asistente y del cuarto árbitro. Esta situación provocó la paralización del encuentro durante tres minutos. Según el documento, el entrenador del Sevilla se adentró en el terreno de juego y se colocó cara a cara con el árbitro, en actitud desafiante e intimidatoria, encarándose con él durante más de un minuto.
La descripción añade que, una vez abandonó esa posición, Almeyda pateó de forma agresiva una botella de agua y posteriormente regresó al terreno de juego para encararse con el cuarto árbitro, teniendo que ser retirado por miembros de su equipo y personal de seguridad del Sevilla. Este comportamiento, recogido con detalle en el acta, es el que podría fundamentar una sanción que oscile entre seis y ocho partidos por conducta grave hacia el equipo arbitral.
La reacción institucional no se hizo esperar. Tal y como el Chiringuito de Jugones adelantó, y este medio ha podido confirmar, José María del Nido Carrasco llamó este domingo al Comité Técnico de Árbitros (CTA) tras el arbitraje ante el Deportivo Alavés. El Sevilla transmitió su preocupación por la existencia de distintos criterios arbitrales y por la sensación de que determinadas decisiones siempre caen del mismo lado. Además, el club confirmó que presentará alegaciones por la expulsión de Almeyda con el objetivo de reducir la posible sanción.
El acta también recoge lo sucedido en el túnel de vestuarios durante el descanso, donde Erik Lamela, identificado como trabajador del Sevilla, protestó de manera airada ante el asistente número uno y posteriormente ante el árbitro principal. Según el escrito, Lamela se negó a abandonar el túnel y se dirigió al colegiado en tono amenazante con la frase: «Después vas a tener que salir por acá», repetida en varias ocasiones. Estos hechos podrían acarrear igualmente consecuencias disciplinarias independientes.
Asimismo, el documento arbitral refleja que, una vez finalizado el partido, otro trabajador del Sevilla se dirigió al equipo arbitral con insultos reiterados. Todo ello conforma un escenario tenso que agrava el contexto de la expulsión de Almeyda y que será analizado por los órganos competentes antes de imponer la sanción definitiva.
A la espera de la resolución, el Sevilla confía en que sus alegaciones ante el CTA puedan matizar lo sucedido y reducir el alcance de la sanción a Almeyda. No obstante, la contundencia del acta y la reiteración de conductas descritas complican el panorama para el técnico, cuya expulsión puede marcar de forma significativa el devenir inmediato del equipo.
