La situación financiera del Sevilla FC ha dado un nuevo giro tras conocerse que Sergio Ramos y el fondo Five Eleven Capital han contratado a KPMG, una empresa dedicada a servicios de autoría fiscales y de asesoramiento legal, financiero y de negocio, para analizar en profundidad las cuentas del club. El movimiento busca esclarecer la deuda real de la entidad y dimensionar con exactitud el alcance de su patrimonio negativo, que supera los 120 millones de euros.

Según la información adelantada por El Confidencial, el club hispalense se encontraría en una situación de quiebra técnica si no fuera por el impacto contable del préstamo de CVC y por la no contabilización íntegra de las pérdidas correspondientes a los ejercicios afectados por la pandemia de COVID. Este escenario agrava el patrimonio negativo y obliga a revisar con precisión la deuda real para determinar el margen de maniobra económico.

La auditoría encargada a KPMG ya ha comenzado. La firma ha solicitado en primer término el detalle de todos los pagos pendientes a jugadores y personal del primer equipo, así como los estados financieros actualizados y los contratos suscritos con proveedores. El objetivo es establecer una fotografía fiel de la deuda real y comprobar si la entidad puede hacer frente a sus compromisos sin incurrir en quiebra técnica.

El patrimonio negativo detectado coloca al Sevilla FC en una posición delicada desde el punto de vista societario. En términos legales, una situación de este calibre podría desembocar en causa de disolución si no se adoptan medidas correctoras. De ahí que el análisis de KPMG resulte determinante para evaluar si la quiebra técnica es evitable mediante ajustes financieros o si será necesaria una ampliación de capital.

El entorno de Sergio Ramos pretende planificar las obligaciones económicas a corto plazo con un enfoque pragmático. La prioridad es cuantificar la deuda real y proyectar distintos escenarios financieros que permitan estabilizar el patrimonio negativo. Entre las alternativas sobre la mesa figura precisamente una ampliación de capital que refuerce los fondos propios y reduzca el riesgo de quiebra técnica.

Fuentes cercanas a la operación consultadas sostienen que la transparencia será clave en este proceso. La intervención de KPMG busca aportar credibilidad y rigor a unas cuentas que han generado inquietud entre accionistas y mercado. Determinar con exactitud la deuda real permitirá saber si el patrimonio negativo puede revertirse en el corto o medio plazo sin recurrir a medidas extraordinarias.

El desenlace dependerá de los resultados definitivos de la auditoría y de la capacidad del club para ejecutar un plan financiero sostenible. Mientras tanto, el Sevilla FC afronta semanas decisivas en las que la deuda real, el patrimonio negativo y el riesgo de quiebra técnica marcarán la agenda. La posible ampliación de capital se perfila como una herramienta clave para devolver estabilidad a la entidad bajo la supervisión de KPMG.