La Bienal de Flamenco de Sevilla ha presentado este lunes en París su XXIV edición en un acto celebrado en el hall del Teatro Chaillot, uno de los grandes templos europeos de la danza y la creación escénica. La capital francesa ha sido el punto de partida de la promoción internacional de una edición que se celebrará en Sevilla del 9 de septiembre al 3 de octubre de 2026 y que aspira a convertirse en una de las más extensas y singulares de su historia.
Durante la presentación, la delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno, ha subrayado el papel estratégico de la Bienal como proyección cultural de la ciudad. «La Bienal es uno de los grandes embajadores culturales de Sevilla en el mundo y una herramienta clave para proyectar nuestra identidad, nuestro talento creativo y nuestra capacidad de diálogo con otras culturas», ha señalado. En este sentido, ha destacado que «París es una ciudad clave en la historia y la proyección del flamenco, con un público conocedor y profundamente conectado con este arte».
La XXIV Bienal ofrecerá una programación basada en la excepcionalidad y el encuentro entre artistas, espacios y repertorios concebidos para suceder una sola vez. Con más de 70 funciones repartidas en más de una decena de espacios, el festival reunirá a primeras figuras, nuevos valores y creadores con personalidad propia. La programación completa será presentada íntegramente el próximo martes 10 de febrero en Sevilla por el alcalde, José Luis Sanz.
El acto en París ha contado además con la participación del bailaor sevillano Andrés Marín, Giraldillo al Baile de la Bienal y Premio Nacional de Danza, que ha estrenado una pieza en torno a los cantes de Triana en el Foyer del Teatro Chaillot. Una actuación que ha reforzado el vínculo histórico entre el flamenco contemporáneo y el público francés.
Por su parte, el director de la Bienal, Luis Ybarra, ha destacado que «Andrés Marín resume de un fogonazo lo que es La Bienal, un creador con un lenguaje propio, capaz de deslumbrar desde lo inesperado».
Desde su imagen gráfica, firmada por el fotógrafo Emilio Morenatti, Premio Pulitzer, la Bienal traslada también una mirada profunda y universal sobre el flamenco. El cartel recoge un instante de inspiración de la cantaora Aurora Vargas y se suma a la nómina de artistas que han marcado la identidad visual del festival desde 1980.
Con esta nueva edición, Sevilla volverá a situarse como epicentro mundial del flamenco y referente de la creación contemporánea, reforzando su papel como ciudad fundacional de un arte vivo que dialoga con la modernidad sin perder sus raíces.
