La celebración del gol de Antony contra el Atlético de Madrid. - LaLiga

El Betis encontró redención ante el Atlético de Madrid con una gigantesca victoria en el Metropolitano que espanta los fantasmas del pasado jueves en Copa del Rey. Antony adelantó a los suyos a la media hora de encuentro. En la segunda mitad, un perfecto ejercicio de resiliencia sirvió para amarrar los tres puntos, y eso que Riquelme pudo aumentar la contienda en los minutos finales.

Solo han pasado tres días entre un partido y otro. Setenta y dos horas en las que el Betis se encontró consigo mismo y le devolvió el golpe al cuadro del Cholo, a quien de nada le sirvió la batida de cambios que se pegó en el arranque de la segunda mitad.

De inicio, lo esperado con la novedad de Álvaro Fidalgo. El madrileño se asentó en un doble pivote junto a Marc Roca y en línea de tres junto a Fornals en distintas etapas del partido. La zona defensiva lejana de Álvaro Valles y algún que otro riesgo como el del pasado jueves de Copa.

La posesión para los locales, y el aguante y el contraataque como principal arma, estaban en el punto número uno del diario de partido de Pellegrini. De ese modo, Bakambu pudo adelantar a los suyos, pero erró en la ejecución de ambos, sin quitarle mérito a un muy buen Oblak. El cuadro rojiblanco, por su parte, se acercó mediante un remate al palo corto de Julián Álvarez y un cabezazo de Giménez, aunque con muchas ayudas defensivas para cortar las intentonas colchoneras en el juego por dentro.

Los del Cholo llegaban, pero no materializaban hasta que un desorbitado Antony en el día de hoy recogió un balón en la frontal del área para sorprender a Oblak por el palo corto y establecer el 0-1 en el electrónico (28’). Buscó la reacción el Atlético sin fortuna, y el conjunto heliopolitano alzó las alas al filo del descanso. Un gol anulado a Lookman por posición adelantada, junto a un remate de falta de Abde sin peligro y un forzado envío de Antony con la derecha —su pierna menos buena—, fueron las últimas del primer acto.

El paso por vestuarios revolucionó al Atlético de Madrid. Hasta tres cambios de una tacada hizo el Cholo en busca de la resurrección rojiblanca. Sorloth, Baena y Le Normand sustituyeron a Julián Álvarez, Ruggeri y Almada. Aceleró la circulación de balón el cuadro rojiblanco, pero las embestidas eran frenadas por una sólida defensa verdiblanca. Gran trabajo de Diego Llorente, que le salvó los muebles a su compañero Marc Roca con un brillante corte de balón salvador al remate a quemarropa de Lookman.

En los minutos finales, la locura y la desesperación se adueñaron del juego colchonero. Los balones al área eran cada vez más frecuentes y Valles apareció como ángel de la guarda para negarle el cabezazo a Sorloth. A falta de un cuarto de hora, Diego Llorente introdujo el balón en su propia portería tras un buen centro de Giuliano. El VAR acudió al rescate verdiblanco y anuló el tanto tras un claro fuera de juego de Griezmann en el transcurso de la jugada. En ese momento, los de Pellegrini iniciaron el ejercicio de resiliencia. Deossa acabó en la posición de delantero centro, Bartra sustituyó a Fidalgo y acabó como pivote, y Riquelme pudo ejecutar la ley del ex a la perfección, pero el meta esloveno le negó el tanto.

Lección aprendida, victoria de mérito y tres puntazos que aúpan al cuadro de La Palmera más cerca de los puestos de Liga de Campeones, a expensas de lo que haga el Villarreal.